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El Irán islámico es el principal objetivo de las conspiraciones de las potencias hegemónicas Imprimir
15-12-2016
El Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Seyyed Ali Jamenei se reunió el lunes pasado con los miembros de la secretaría organizadora de la conferencia en homenaje a 4,000 mártires de la provincia de Golestán, en el norte de Irán, cuyos detalles fueron publicados el día jueves en dicho evento.
Durante la reunión, Su Eminencia describió el sacrificio hecho por los mártires «para proteger la Revolución Islámica [así como] la dignidad nacional y el futuro y la historia del país» como muy significativo, y agregó: «si no fuese por estos sacrificios y el amor por el martirio [del pueblo iraní], el naciente retoño de la Revolución Islámica no habría soportado las fuertes tormentas y habría sido aniquilado. Por lo tanto, este espíritu de sacrificio y altruismo debe ser preservado y fortalecido».
El Líder Supremo describió el «Irán islámico» como el punto central y principal objetivo de las conspiraciones y ataques de las potencias hegemónicas, y explicando la razón por la que los enemigos se sienten amenazados por la República Islámica, manifestó: «en un momento en que todas las políticas de la arrogancia [de las potencias hegemónicas], estaban dirigidas a aislar a Irán; la religión, el querido Islam y el Sagrado Corán comenzaron a gobernar este país y luego se hicieron presentes en diferentes regiones del mundo. Este asombroso e importante acontecimiento hizo que el enemigo se sintiese amenazado y [por eso] la conspiración y la actividad contra el sistema islámico comenzó desde el primer día [después de la victoria] de la Revolución Islámica».
Enfatizando la necesidad de «reconocer al enemigo y sus conspiraciones», el Ayatolá Jamenei mencionó un «sentimiento general de responsabilidad entre funcionarios y personas», como la condición principal para la continuación del fracaso de los enemigos frente al sistema islámico y señaló: «todos los funcionarios y la gente [de Irán] deben sentirse responsables [en este sentido] y defender el sistema islámico como su principal deber».
Su Eminencia dijo que el revivificar el recuerdo de los mártires y homenajearlos era una «buena acción perdurable, un acto de generosidad continuo y un movimiento para defender el sistema islámico».
El Líder Supremo de la Revolución Islámico exhortó a los funcionarios de la secretaría organizadora de la conferencia en homenaje a 4,000 mártires de la provincia de Golestán, a tratar de realizar producciones académicas y artísticas de calidad, capaces de atraer a la audiencia y al público en general.
El Ayatolá Jamenei señaló que transmitir el mensaje a las mentes y los corazones de la gente es una tarea complicada que requería de sutilezas artísticas.
Asimismo, Su Eminencia enfatizó la necesidad de que los jóvenes conozcan su historia e identidad revolucionaria, y agregó: «la convivencia y la empatía entre chiíes y suníes en el país es el arma más grande contra los enemigos del Islam y el Corán e Irán, y este importante tema debe ser transmitido a las mentes del público joven de una manera creativa».
El Líder Supremo también explicó los puntos positivos y las características de la gente de la provincia de Golestán, incluyendo tener «una mano de obra magnífica» y «la coexistencia óptima y efectiva entre varios grupos étnicos y religiosos».
El Ayatolá Jamenei señaló los planes realizados y los pesados costos asumidos por los enemigos para sembrar la discordia entre los iraníes, y reiteró: «en el Irán islámico y en varias regiones de la provincia de Golestán, al contrario de las conspiraciones y demandas de las corrientes takfiríes y las agencias de espías enemigas, varios grupos étnicos y religiones están haciendo todo lo posible por preservar su coexistencia y cooperación [pacíficas]».
Su Eminencia describió la cooperación existente y la afabilidad mutua entre los diversos grupos étnicos y religiosos como un «trabajo político intencional, orientado y decisivo» contra los esfuerzos divisorios de los enemigos y una de las verdaderas fortalezas del país».
«Tal coordinación y afabilidad y la comunicación mutua son una de las potencialidades y herramientas únicas de la República Islámica en la guerra asimétrica con la arrogancia [de los poderes hegemónicas] del mundo, es decir, Estados Unidos y el sionismo, y ellos no son capaces de entender y analizar esto», agregó.
El Líder Supremo de la Revolución Islámica mencionó la naturaleza pionera del pueblo de [la Provincia] Golestán al abrazar el movimiento del Imam Jomeini, su lealtad y sacrificio por la Revolución Islámica en casos tales como de los sucesos ocurridos el 26 de noviembre de 1978 y la lucha contra los grupos secesionistas en los primeros años de la Revolución y el éxito del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica y las Fuerzas Armadas de la provincia en la defensa [del país] durante la Defensa Sagrada, como otras características prominentes y puntos positivos de esta región, demostrando la perspicacia de su gente.
«Saludo y expreso mi simpatía, confianza y devoción por todos y cada uno de los funcionarios, así como por los clérigos chiíes y suníes de la provincia de Golestán», agregó.
 
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