1. La hospitalidad de nuestros queridos hermanos iraquíes con los peregrinos del Imam Husain es incomparable

Les quiero dar las gracias de todo corazón y de parte de la gran nación iraní, tanto a ustedes, responsables de paradas para peregrinos, que han llevado a su máximo grado la generosidad, el afecto y la simpatía durante los días de Arbaín, como a la gran nación iraquí en su conjunto, a los responsables del Gobierno de Irak, por garantizar la seguridad y preparar el terreno, y en particular a los grandes ulemas y a las máximas referencias religiosas del país, por propiciar una atmósfera adecuada para el peregrinaje y un entorno de fraternidad entre toda la población y entre nuestras dos naciones.

De su generosidad en las paradas del camino de peregrinaje de Kerbala, queridos hermanos iraquíes, nos cuentan cosas inauditas; cosas que en el mundo actual no tienen equivalente. Igual que la marcha de Arbaín no tiene igual en la historia, tampoco hay nada igual ni parecido a su generosidad. Con su comportamiento y sus actos han dado ustedes una muestra de auténtica generosidad islámica y árabe, todo ello por amor al Señor de los Mártires (con él la paz), por amor a Husain ibn Alí.

Por ese amor que profesan al Imam Husain (P) lavan ustedes los pies de sus peregrinos, alivian su agotamiento con masajes, los alimentan y les dan alojamiento por ser peregrinos de Husain. Ese amor a Husain ibn Alí es algo extraordinario a lo que ni se ha conocido ni se conoce igual en ningún lugar ni tiempo, y esperemos que Dios el Altísimo acreciente ese amor día a día en sus corazones, así como en los nuestros.  

Por supuesto, la suerte que tienen ustedes de gozar de todo esto es una bendición que les ha concedido Dios. Esta fortuna que ustedes tienen de acoger a los huéspedes del Imam Husain (con él la paz) es algo muy valioso; es una bendición divina, un don de Dios, y hay que reconocer su valía, como yo sé que ustedes la reconocen.

Arbaín es con toda certeza un acontecimiento sin par: ni en nuestra época, en ningún lugar del mundo, ni en toda la historia tenemos noticia de una concentración o un movimiento semejante al que se forma cada año ―y cada año con más fuerza que el anterior―. No tiene antecedentes. Esta corriente cumple una función en la expansión del conocimiento sobre el Imam Husain (con él la paz). Arbaín ha adquirido carácter mundial con esta corriente que se forma fundamentalmente entre Nayaf y Kerbala con la marcha de cada año. Los ojos de la población mundial se han fijado en este inmenso movimiento, y el Imam Husain (con él la paz) y su sabiduría se han hecho mundiales gracias a él.

 

2. La lógica del Imam Husain es la lógica de la defensa de la verdad y la justicia

Hoy en día, necesitamos hacer que el mundo conozca a Husain ibn Alí. El mundo padece opresión, corrupción, vileza y ruindad, y tiene necesidad de la sabiduría, la nobleza de espíritu y la amplitud de miras de Husain. En la actualidad, a la gente del mundo, a los jóvenes del mundo y a las naciones desinteresadas, el corazón les late por una verdad semejante. Dando a conocer al mundo al Imam Husain (con él la paz), se habrá dado a conocer el Islam y se habrá dado a conocer el Corán.

Hoy en día se hace propaganda contra el Islam y contra las enseñanzas islámicas a través de cientos de canales. Frente a este movimiento hostil del frente del descreimiento y la arrogancia, el movimiento de la sabiduría del Imam Husain (P) puede intervenir, resistir y presentar al mundo la verdad del Islam y del Corán. 

La lógica de Husain ibn Alí (con él la paz) es la lógica de la defensa de la verdad y la justicia, la lógica de la resistencia frente a la injusticia, el desacato, el descarrío y la arrogancia. Esa es la lógica del Imam Husain. Hoy en día, el mundo está necesitado de esa lógica. Hoy en día, el mundo ve cómo reinan el descreimiento, la arrogancia y la corrupción, cómo reina la injusticia, y el mensaje del Imam Husain es el mensaje de la salvación del mundo. El inmenso movimiento de Arbaín divulga ese mensaje por el mundo. Este movimiento debe, por la gracia, el poder y el favor divinos, reforzarse día a día. 

 

3. La gloriosa concentración de Arbaín es una señal de que la voluntad de Dios es ayudar a la Umma islámica

Arbaín es ya mundial y lo será aun más. Es la sangre de Husain ibn Alí, que 1400 años después aún sigue bullendo, cada día con mayor frescura y más vida. Es aquel mismo mensaje que brotó en Ashura de las gargantas del Imam Husain y de Zainab al-Kubra (con ellos la paz), en un exilio y soledad totales, el que hoy en día se ha extendido por el mundo entero. Husain (con él la paz) pertenece a la humanidad. Nosotros, los chiíes, nos enorgullecemos de ser sus seguidores, pero el Imam Husain no es solo nuestro: todas las distintas corrientes islámicas, chiíes y sunníes, tienen su lugar bajo su estandarte. En esta inmensa marcha participan incluso personas que no tienen el Islam por religión y, si Dios quiere, esto seguirá siendo así.

Esto es una grandiosa señal que nos está mostrando Dios el Altísimo. Que, en una época en que los enemigos del Islam y de la Umma islámica utilizan contra esta todo tipo de instrumentos y herramientas —ya sea dinero, política o armas—, Dios el Altísimo confiera a la marcha de Arbaín esta grandeza así, de manera súbita, dándole este relieve, es una señal divina, una grandiosa señal de la voluntad de Dios de ayudar a la Umma islámica. Muestra que la voluntad de Dios el Altísimo es ayudar a la Umma islámica.

 

4. La concentración de Arbaín puede ser un expresivo medio para actualizar la civilización islámica

En la actualidad, gracias a Dios, las naciones islámicas se han despertado. La nación iraquí es una gran nación digna, dotada de cultura, de determinación y de voluntad. Los jóvenes iraquíes han mostrado con lo sucedido en los últimos años que tienen la fuerza necesaria para preservar a su pueblo y su país frente a las intrigas mundiales. Esto tiene mucho valor. Los jóvenes iraquíes han podido acabar con el mayor complot interno, que hubiera podido llevar a una guerra civil en Irak. El complot de Daesh y los takfiríes no era poca cosa. Se había gastado mucho dinero y se habían hecho planes para convertir Irak, uno de los principales países árabes e islámicos, en campo de batalla de una guerra civil, enfrentando a chiíes y sunníes.

Los jóvenes iraquíes pudieron, con la fetua de las honorabilísimas autoridades religiosas de su país, tomar medidas y neutralizar ese complot. ¡No fue pequeña hazaña! Esa gran nación, la nación iraquí, puede llevar su país al culmen de la gloria. Esas capacidades deben sacarse a la palestra para que se vean en acción. Si se juntan y se aúnan las capacidades de los países islámicos ―la de Irak, la de Irán y las de los demás países del oeste de Asia y el norte de África―, yendo juntos de la mano, la Umma islámica mostrará lo que es la gloria divina y enseñará a las sociedades del mundo la gran civilización islámica. Ese debe ser el objetivo, y esta marcha de Arbaín puede ser un medio elocuente para alcanzarlo.

 

5. La concentración de Arbaín crea mayores vínculos y unidad entre los hermanos musulmanes

En la concentración de Arbaín participa gente de decenas de países que se convierte en huésped del pueblo de Irak. Intentemos multiplicar los lazos ya sólidos entre hermanos musulmanes: entre iraquíes y no iraquíes, entre chiíes y sunníes, y entre árabes, persas, turcos y kurdos. Estos lazos son motivo de alegría y son una señal de la gracia del Creador. El enemigo intenta sembrar cizaña, pero no ha podido ni, Dios mediante, podrá.

Irán e Irak somos dos naciones conectadas la una a la otra. Nuestros cuerpos, nuestros corazones y nuestras vidas están interconectadas. Lo que crea esa conexión es la fe en Dios y el amor a la Ahl-ul Bait (con ellos la paz), el amor a Husain ibn Alí (con él la paz), que irá creciendo día a día, si Dios quiere. Los enemigos intrigan, pero las intrigas de los enemigos no surtirán efecto alguno. Desde el inicio de la Revolución islámica hasta hoy han pasado cuarenta años, a lo largo de los cuales Estados Unidos, sus secuaces, sus servidores y sus esbirros han estado haciendo planes, actuando, gastando, amenazando y ejecutando embargos contra la República Islámica. 

Sin embargo, a pesar de sus insensatos deseos, en estos cuarenta años la República Islámica ha pasado de ser un delgado retoño a convertirse en un árbol robusto. «Su base está firme y sus ramas están en el cielo» (Sagrado Corán, 24:14) (Los asistentes gritan: «¡Muerte a Estados Unidos! ¡Muerte a Israel!»). Si Dios quiere, este grito que dan ustedes contra Estados Unidos, contra el régimen sionista, contra los enemigos y los arrogantes se hará realidad en un futuro no muy lejano, y si Dios quiere ustedes tendrán éxito en ello.

18 de septiembre de 2019