La vida de las personas de color no está a salvo en Estados Unidos

«Si usted tiene la piel de color, es negro o amerindio, y va caminando por las calles de Nueva York, Chicago, Washington y  California, no puede estar seguro de que seguirá vivo en unos minutos. Son palabras del propio presidente de Estados Unidos. Ese es el racismo de Estados Unidos» (02/11/2016).

Golpean a los ciudadanos hasta la muerte por el delito de ser negros

«El mundo actual es un mundo de injusticia, mentira y engaño. La bandera de la defensa de los derechos humanos es enarbolada por personas que son los mayores enemigos de esos mismos derechos humanos, con el Gobierno de Estados Unidos a la cabeza. ¡Vean qué hacen en ese país con los negros! Y no son historias del pasado, de hace cincuenta o cien años, de modo que puedan decir que se han reformado. Son cosas de hoy mismo, de las grandes ciudades de Estados Unidos. Fíjense, la cuestión de la discriminación racial aún no se ha resuelto en ese país, que presume de libertad y derechos humanos. Un ser humano que cometa el crimen de tener la piel negra no tiene garantizada la vida en esa sociedad. Por el crimen de ser negro, si es necesario en un momento dado, la Policía lo golpea hasta matarlo. ¡Y luego presumen de derechos humanos!» (20/8/1997).

50 millones de negros están privados de los derechos de todo ser humano en EEUU

«Los estadounidenses dicen defender los derechos humanos. Pronuncian discursos sobre ellos, hablan, diseñan su política y establecen su posición respecto a los regímenes de los distintos países. Tal régimen entra en su lista negra, porque, según dicen, «no respeta los derechos humanos». «Tal régimen ha salido hoy de la lista negra», «tal régimen ha entrado hoy en la lista negra»… Lo que hacen no es sino distraer al mundo. Se ríen de la opinión pública mundial y se burlan de la humanidad con ese juego. ¿Hay desgracia mayor para los seres humanos? Dicen: «¡Nosotros defendemos los derechos humanos!». Pues nosotros les decimos: ustedes ni siquiera acatan los derechos humanos. Ustedes no creen en los derechos humanos. Ustedes creen en los derechos de las grandes empresas y los grandes capitalistas estadounidenses. Ustedes creen en los intereses ilegítimos del régimen de EE. UU. en el mundo entero. ¡A ustedes no les importan los derechos humanos! ¡Así era en el pasado y así es hoy en día! Ahí están esas cosas que suceden dentro de EE. UU. y la cuestión de los negros. Decenas de millones ―quizá cincuenta millones o más, ahora no lo recuerdo bien― de negros norteamericanos están privados de los derechos de todo ser humano. En las ciudades de EE. UU., bajo un Gobierno que se considera adalid de los derechos humanos ―moviendo a sonreír por ridiculez a cualquiera que sea inteligente en el mundo―, hay miles de personas que en estos días han alzado la cabeza en treinta y tantas ciudades norteamericanas y han manifestado su ira. ¿¡Ira contra quién, sino contra ustedes!? ¿¡De quién se quejan por vulnerar sus derechos!? Ustedes pisotean a sus propios ciudadanos por el único delito de tener la piel negra, ¿y luego hablan de derechos humanos? Hace muchos años que ustedes están degollando a personas inocentes en puntos dispares del planeta» (06/05/1992).

EEUU absuelve en los tribunales a los asesinos de los negros

«Dentro de su propio país cometen crímenes, oprimen a los negros. Los policías de EE. UU. matan sin motivo justificado a mujeres, hombres, niños y jóvenes negros. Los tribunales norteamericanos los absuelven y los dejan sueltos. Ese es su sistema judicial, ¡y luego critican y ponen pegas a las Judicaturas de otros países y a la piadosa Judicatura de nuestro país!» (26/03/2017).

Ser amerindio se considera un punto negativo en los procesos de selección administrativa de EEUU

«Los estadounidenses esgrimen como valores americanos ciertos principios y dicen que son universales. La libertad del ser humano, la libertad de pensamiento, la dignidad humana, los derechos humanos y ese tipo de cosas ¿acaso son principios estadounidenses? ¿Es eso lo que caracteriza a la sociedad estadounidense actual? ¿Es eso que dicen lo que caracteriza al Gobierno actual de EE. UU.? ¿Acaso no es ese Gobierno el que masacró a los nativos originarios del territorio norteamericano, y que aniquiló a los amerindios de Estados Unidos? ¿Acaso no fue ese Gobierno y los actores influyentes en él los que tomaron como esclavos a millones de africanos sacándolos del interior de sus casas, raptando a sus hijas e hijos jóvenes para usarlos como esclavos y comportándose con ellos de manera durísima y catastrófica durante largos años? En la actualidad, una de las obras de arte más trágicas es la novela La cabaña del tío Tom, que muestra la vida de los esclavos en EE. UU. Quizá hayan pasado ya doscientos años, y ese escrito sigue vivo. Esa es la realidad de EE. UU. Ese es el Gobierno de EE. UU. Esas son las características distintivas que ha mostrado al mundo el sistema político estadounidense, no la libertad ni la igualdad del ser humano. ¿Qué igualdad? Ustedes, los gobernantes estadounidenses, no creen aún hoy en la igualdad entre negros y blancos. Aún hoy en día, en su opinión, que una persona tenga un ascendiente amerindio es un punto negativo en todos los procesos de selección administrativa. ¿Igualdad entre los seres humanos? ¿Libertad de pensamiento?» (18/03/2002).

Sacaron al Ejército para reprimir a los negros

«Hoy en día, igual que años atrás, los negros estadounidenses siguen estando oprimidos y sufriendo injusticias, desafueros y discriminaciones. En el año 92 o 93, siendo presidente George Bush padre, se produjo en algunos estados norteamericanos una inmensa revuelta por los evidentes atropellos que se cometían contra los negros y, como la Policía no pudo hacerle frente, sacaron al Ejército» (09/08/2015).

El trato salvaje a las personas de color es uno de los puntos siniestros de la historia de EEUU

«Otro rasgo distintivo del colonialismo y la arrogancia mundial es considerar lícito el crimen respecto a los pueblos y a la humanidad entera, sin darle importancia. Esa es una de las grandes desgracias de la arrogancia mundial en este período actual, que es el del progreso científico y la aparición de armas peligrosas que se han convertido en una catástrofe para la vida de las naciones tras llegar a manos de los arrogantes. Estos no dan ningún valor a la vida de los seres humanos ―es decir, de todo ser humano que no esté con ellos, no se les someta y no los obedezca―. Hay todos los ejemplos que quieran. Uno es el trato de los arrogantes a los nativos americanos. Ese mismo país cuyos recursos, medios, situación geográfica y todo lo que tiene está enteramente a disposición de quienes no son nativos de esa región. Pero es que ahí había una población autóctona. El trato que les dan es tan violento y execrable que es uno de los puntos siniestros en la historia moderna de América. Ellos mismos han escrito algunas cosas al respecto, sobre las matanzas que cometieron, la opresión que impusieron: los raptos y la cautividad de los negros es uno de los episodios de la historia que hacen llorar, y que el sistema de dominación de Estados Unidos y de otros similares no quiere que se recuerde. Uno de ellos es la toma de la población de África como esclavos. Llegaban los barcos del océano Atlántico, fondeaban en las costas de países del oeste de África como Gambia y otros semejantes, iban con armas de fuego y otras armas que en esa época no tenía la gente, capturaban a cientos y miles de viejos, jóvenes, hombres y mujeres, y los llevaban en los barcos como esclavos a Estados Unidos en condiciones durísimas. Se llevaban cautivos a seres humanos libres que estaban viviendo en sus casas, en sus ciudades. Los negros que hay ahora en Estados Unidos son sus descendientes. Los estadounidenses cometieron atropellos asombrosos sobre los que se han escrito libros, de los cuales Raíces es una obra valiosa para mostrar una pequeña parte de esas desgracias. ¿Cómo puede el ser humano actual olvidar aquello? Pues, pese a todo lo dicho, en Estados Unidos aún hay discriminación entre negros y blancos» (20/11/2013).

Que un policía apriete con la pierna el cuello de un negro hasta matarlo es la naturaleza misma del Gobierno de EEUU

«Lo que ven hoy en las ciudades y estados norteamericanos (1) es la manifestación de realidades que se mantenían siempre ocultas. No son cosas nuevas. Es la manifestación de realidades, cuando el cieno acumulado en el fondo del estanque sube y sale a la luz. Que un policía ponga su rodilla con total frialdad sobre el cuello de un negro, la mantenga ahí y apriete hasta que muera ―él, suplicando, pidiendo socorro, y el otro fríamente sentado sobre él y apretando―, mientras además hay varios policías más parados mirando y sin hacer nada no es algo que haya aparecido hace poco. Es eso lo que los estadounidenses han venido haciendo hasta ahora con el mundo entero. Han hecho eso con Afganistán; han hecho eso con Irak; han hecho eso con Siria; han hecho eso con muchos países del mundo; anteriormente, con Vietnam. La moral de Estados Unidos es esa. La naturaleza del Gobierno de Estados Unidos es esa. Hoy se muestra de esta manera. Cuando ahora la gente grita «¡Déjennos respirar!» o «¡No puedo respirar!» ―que es hoy el eslogan del pueblo de Estados Unidos en las grandes manifestaciones de los distintos estados y ciudades de ese país―, están diciendo en realidad lo que sienten todas las naciones en las que Estados Unidos ha penetrado y actuado por la fuerza. Matan a la gente y se muestran con crímenes flagrantes, sin siquiera pedir disculpas. Y encima tienen la lengua larga: «¡derechos humanos!», dicen. Aparentemente, ese hombre negro al que mataron allí no era humano o no tenía derechos» (03/06/2020).

NOTAS

(1) Protestas antirracistas de gran amplitud en ciudades y estados norteamericanos por la muerte a manos de la policía de EE. UU. de un nuevo hombre negro, llamado George Floyd.