Dijo Yaafar Sadiq (con él la paz): «Distingan a sus hermanos por dos cualidades». Hermanos son aquellos a los que uno quiere escoger como hermanos y sincerarse con ellos. Atiendan a que se den en ellos dos cualidades. «Y si se dan», si esas dos cualidades se observan en ellos, mucho mejor. Si no, aléjense de ellos.

¿Cuáles son esas dos cualidades? «Atender a la oración en sus momentos». Esa es una. «En sus momentos» se refiere sin duda a los momentos preferentes, porque, si se toma en sentido absoluto, el momento que sea, aunque sea a última hora de la noche, al fin y al cabo el que no lo haga es un disoluto. «La bondad con los hermanos, en la adversidad y en la prosperidad».

La segunda cualidad es una cualidad social. La primera era individual, entre él y Dios, y esta segunda es entre él y la gente. Ha de ser alguien que tenga la virtud de hacer el bien a sus hermanos, tanto en la adversidad como en la prosperidad. Esa adversidad y prosperidad pueden referirse a la propia persona, que puede estar pasando malos momentos, penalidades, y aun así ayuda. Está pasando estrecheces, no dispone de bienes con los que ayudar, pero puede consolar, ayudar de palabra, ayudar con su reputación… Sea cual sea la situación de su hermano, lo ayuda y le hace bien. 11/01/2011