27/11/2019

En el nombre de Dios, el Clemente y Misericordioso

La alabanza es para Dios, Señor de los mundos, y vayan los rezos y la paz con nuestro señor y profeta Abulqásim al-Mustafa Muhammad y con su excelsa y pura familia de elegidos, en especial lo que queda de Dios en las tierras.

Sean ustedes muy bienvenidos, queridos jóvenes, queridos basiyíes, hijos queridos de la nación iraní en los que están depositadas nuestras esperanzas para el futuro. Quiera Dios que la Semana del Basich los llene de bendiciones a ustedes, a nosotros y a toda la nación. Expreso mi agradecimiento por sus palabras al Excelentísimo Señor comandante de la Guardia Revolucionaria y al Excelentísimo Señor presidente de la Fuerza de Resistencia Popular por sus buenas intervenciones. Me parece conveniente que el análisis expuesto por el Sr. Salamí, Excelentísimo Señor comandante de la Guardia Revolucionaria, se ponga por escrito y a disposición de los jóvenes. Es muy bueno. Ha sido una muy buena exposición.

 

Elogio de la majestuosa actuación del pueblo iraní frente a una peligrosísima conspiración

Nuestra charla de hoy va a versar fundamentalmente sobre el Basich, pero antes de entrar en materia veo necesario rendir homenaje y expresar mi profunda admiración al gran pueblo de Irán por su grandiosa actuación de los últimos días. En verdad, el pueblo iraní ha demostrado una vez más su fuerza y su grandeza, y yo insisto en que toda la nación tenga presente esa fuerza y esa grandeza que tienen. Se había gastado tanto dinero ―¡realmente mucho dinero!― y se habían hecho grandes esfuerzos en una vasta, profunda y peligrosísima conspiración en la que, llegada la ocasión, se desencadenaría una ola de vandalismo, incendios, asesinatos, villanías y demás. Con el asunto de la gasolina, pensaron que había llegado su momento y pusieron a sus tropas en acción, pero esa ola fue aniquilada por la gente.

Sí, las fuerzas del orden, el Basich, los Guardianes de la Revolución y los demás entraron en escena en esos días e hicieron su trabajo, cumplieron su labor de intervención dura, pero lo que ha hecho esta semana el pueblo es muy superior y mucho más importante que esa intervención. Ese movimiento que comenzó en Zanyán y Tabriz llegó luego a todas las ciudades del país ―e incluso he oído que a algunos pueblos― y, por fin, anteayer se llevó a cabo con esa majestuosidad en Teherán. 

El enemigo ―el principal, no esos miserables infelices de poca monta―, es decir, la Arrogancia mundial, el sionismo mundial, esos que se sientan frente a sus grandes pantallas políticos y vigilan el mundo entienden lo que ese movimiento significa: que se van a llevar un buen escarmiento y se van a ver obligados a retroceder frente a este inmenso movimiento de la nación iraní. Damos las gracias a Dios y las damos también al pueblo iraní, por más que el agradecimiento de este humilde servidor no tenga valor particular. Dios el Altísimo está y estará agradecido, si Dios quiere, por ese inmenso movimiento popular.

 

El Basich, la mayor red cultural, social y militar del mundo

En cuanto al Basich, lo primero es que en todo el mundo no había nada igual a la Fuerza de Resistencia Popular que tenemos en la República Islámica. Cuando se creó, no tenía igual en el mundo. Nada del Basich es importado. Ni una parte se ha tomado de un patrón de otro lugar del mundo cualquiera. En absoluto. Fue una iniciativa totalmente basada al cien por cien en el pensamiento de la Revolución y en el pensamiento islámico, introducido por Dios Altísimo en el bendito corazón de nuestro insigne imam Jomeiní, y que se materializó. Acaso pueda decirse que el Basich es la mayor red cultural, social y militar de todo el mundo.

Yo no conozco una gran red popular de estas dimensiones y con tal número de miembros en ningún lugar del mundo. Es algo característico de la Fuerza de Resistencia Popular de nuestro país. Es esta la mayor red. ¿Y cómo creó el imam Jomeiní este fenómeno sin igual? Ustedes no han conocido al imam. Yo viví años con él. El arte de nuestro insigne imam fue crear y dar forma a este fenómeno sin par a partir del corazón de las callejuelas de las ciudades del país. Esa hermosa verdad encarnada brotó de la entraña de la gente, del corazón de la gente y de las casas de la gente. Que sucediera eso fue obra del imam.

 

La razón principal de la formación del Basich, eliminar las amenazas y convertirlas en oportunidades

La formación del Basich fue un caso perfecto de transformación de una amenaza en oportunidad. Fíjense bien. El 13 de abán del 59 (4 de noviembre de 1979) sucedió lo del Nido de Espías; los estadounidenses quedaron humillados y empezaron a reaccionar y amenazar, tanto de palabra como enviando sus buques hacia el golfo Pérsico, lo que era una amenaza de hecho. Bien, un pueblo como el iraní, que en aquellos días no disponía de fuerzas militares ni de capacidades de defensa reseñables ―ni misiles, ni aviones que funcionaran como debe ser―, de repente se encuentra frente a EE. UU., que lo amenaza con todas sus fuerzas, porque aquello eran amenazas, ¿o no? Aún no había pasado un mes de los sucesos del 13 de abán, cuando, el 5 de azar de 58 (26 de noviembre), el imam dio la orden de crear el Basich. Es decir, aquel inmenso movimiento, con aquella grandiosa presencia popular y aquella gran exhibición de fuerza frente a las amenazas de EE. UU., se produjo en menos de un mes tras el incidente del 13 de abán.

Ahí se ve que, en realidad, con el Basich se transformó una amenaza en oportunidad. Esa es la verdad del Basich. Si alguien hubiera tenido miedo de aquellas amenazas ―por ejemplo, si el imam se hubiera echado atrás― o si hubieran considerado probable que el enemigo asestara un golpe y aquel grandioso movimiento del Basich no hubiese cobrado forma, ¡a saber qué habría pasado con el país! La creación del Basich hizo que aquella amenaza se transformara en esa inmensa oportunidad. De manera que esa es la filosofía esencial del Basich: eliminar las amenazas y transformarlas en oportunidades. Nosotros nos enfrentamos a muchas amenazas. Cada una de ellas debe, gracias a las iniciativas del Basich, transformarse en una oportunidad. Cuantas más amenazas, más oportunidades. De esta manera, para nosotros las amenazas ya no serán amenazas. Por la bendición del Basich, esas amenazas nos abrirán nuevas puertas.

 

El sistema de dominación, contrario a la libertad y la justicia

Ahora, aquí hay un punto fundamental, que es que el sistema de dominación se opone por sus fundamentos a la libertad y la justicia. «Sistema de dominación» es una expresión que introdujimos nosotros en el diccionario de la política y se refiere al sistema de los tiranos; un sistema dirigido, en su cima, por tiranos, y que divide el mundo en dos partes: la de los dominantes y la de los dominados, sin que exista una tercera independiente. El sistema de dominación es eso, y se opone tanto a la libertad como a la justicia.

Sobre su oposición a la justicia, basta con que observen cómo, en los propios países ricos del sistema de dominación, como EE. UU. y algunos países europeos ricos, hay gente que se muere de hambre en la calle. En verano, los sintechos se mueren en la calle de calor y, en verano, se mueren en la calle de frío. La mayoría de la riqueza de esos países está en manos de un número de personas extremadamente reducido, y los demás tienen que bregar para poder comer y mantenerse. A quienes no son capaces, como he dicho, les toca sentarse en la calle y vivir ahí. De manera que ese sistema es contrario a la justicia. Y eso, en sus propios países; con la gente del resto del mundo, cometen toda la injusticia que puedan, sin contemplaciones.

Se opone también a la libertad. La clase más importante de libertad de los pueblos es la libertad general del país, es decir, la independencia y la soberanía. En otro momento he dicho ya que la independencia es la libertad de una nación. Cuando nosotros hablamos de independencia, hablamos de la libertad de la nación para recorrer su camino libremente. El sistema de dominación se opone a esa libertad. Un día con el colonialismo, otro con el neocolonialismo y otro con los métodos modernos, los de la guerra blanda, causa estragos entre las naciones. Y, por supuesto, allá donde sea necesario entra con fuerzas militares, sin contemplaciones. Ahora los estadounidenses han penetrado en la región al este del Éufrates ¡y hasta dicen que están ahí por el petróleo! ¡Como si estuvieran en su casa! Están en otro país, pero dicen que allí hay petróleo y ellos están ahí para hacerse con él. Es decir, que no les da ni vergüenza decir eso abiertamente. O bien, sin pedir permiso, van y entran en un país como Irak, y no hablan con su Gobierno ni van a su capital, sino que tienen allí una base ¡y van a su propia base! Todo esto es un claro insulto a la libertad y la soberanía de las naciones. De manera que el sistema de dominación se opone tanto a la justicia como a la libertad.

 

El auténtico Islam, adalid de la justicia y la libertad

El Islam alza las banderas de la justicia y la libertad. El Islam es adalid de la justicia y adalid de la libertad, y lo es además sin sonrojarse, de manera franca. No oculta su mensaje. Planta cara abiertamente a la opresión y la injusticia. Al principio de la Revolución, cuando los estadounidenses estaban ya en pugna con la ese gran movimiento y nos habían impuesto embargos y creado problemas, en medio de todo aquello, la Unión Soviética invadió Afganistán. Aquel mismo día, el imam hizo un comunicado a Moscú. Si bien lo recuerdo, convocaron al embajador soviético y le preguntaron, de parte del imam, por qué habían entrado en Afganistán. En aquel entonces, cualquiera a nivel mundial hubiera dicho: «Dado que están ustedes enfrentándose a EE. UU., por el momento no se encaren con eso de esta manera». Pero el imam no lo veía así en absoluto.

Un servidor era entonces presidente de la República y, cuando participábamos en algunos foros internacionales, estaban frente a frente EE. UU. y la URSS, y nosotros los vapuleábamos a los dos, tanto a EE. UU. como a la URSS., sin contemplaciones. El Islam es así. El auténtico Islam es así. Quienes presumen de Islam y están dispuestos a someterse a la arrogancia del campo capitalista mundial o a la del campo socialista mundial ―que existió antaño― se apartan del Islam. El Islam se opone con franqueza al sistema de dominación, es decir, que toma partido por la justicia y la libertad.

 

El sistema de dominación se opone y se enfrenta por fuerza al Islam y, en especial, a la República Islámica

Por lo tanto, el conflicto y el enfrentamiento existe por fuerza. Ahora, por ciertas razones, no hay enfrentamiento militar, y mejor así; pero sí que existen otros enfrentamientos de toda clase, y que se producen confrontaciones en el punto que sea, conforme a las exigencias del momento, es seguro. Lo importante es que, allá donde esté y sea cual sea la forma en la que se presenta el Islam, el sistema de dominación se le opone, por esa orientación que he señalado.

Sin embargo, la enemistad se hace cien veces más exacerbada cuando el Islam se manifiesta en la forma de un sistema político, de un Estado con la fuerza de una nación, con un Gobierno, un Ejército, unas Fuerzas Armadas y con capacidad científica y universitaria, como la República Islámica. La enemistad del sistema de dominación con tal o cual partido islámico que pueda haber en tal país no es comparable a su hostilidad a la República Islámica. Esta es un sistema político consolidado y robusto, de extensas dimensiones, dotado de todos los mecanismos necesarios, con capacidad de expresarse y ejercer influencia, así como de hacerse presente y pesar en cualquier parte del mundo, y que gobierna a ochenta y tantos millones de habitantes. En estas circunstancias, su hostilidad a este sistema alcanza niveles extraordinarios. Esta es una realidad que quien no la tenga en cuenta errará en su trayectoria política.

El sistema de dominación está determinado a enfrentarse y plantar cara al sistema islámico con todo su ser, toda su ruindad y toda su fuerza. He dicho muchas veces que todo lo que podían hacer los Estados Unidos ―y el sistema de dominación que va con ellos― contra Irán, el pueblo iraní y la República Islámica lo han hecho ya. Todo lo que no hayan hecho es porque no podían. Por los motivos que fuera, no podían hacerlo. Todos los actos hostiles de los que eran capaces los han realizado ya, y el resultado es el que ustedes ven: este gran árbol, este árbol bueno, este árbol de la mejor vida se ha hecho más poderoso día a día. Este sólido edificio se ha mostrado al enemigo cada día más sólido que el anterior. Aquí es donde la palabra «resistencia» halla su significado.

Cuando decimos «fuerzas de la Resistencia», «corriente de la Resistencia» o «frente de la Resistencia», nos referimos a eso, a que en la época contemporánea se ha alzado una verdad que se llama Islam. Este grandioso movimiento islámico no existía hace cien o cincuenta años, pero hoy existe y está poniendo en serios aprietos al sistema de dominación, actuando en aras de la libertad y la justicia. Esto ha aparecido y ellos quieren emplear todas las capacidades de que disponen en su contra, para hacerlo retroceder. Es aquí donde se aplica el «Por ello, predica a las gentes y mantente firme» (Sagrado Corán, 42:15). Es necesaria la prédica y también la firmeza. Eso es la resistencia.

 

Los desfavorecidos, imames y líderes en potencia de la humanidad

Veamos, ¿cómo se llama el Basich de nuestro país, la organización de ustedes? Se llama «Fuerza Popular de Resistencia» o «Cuerpo de Resistencia y Movilización de los Mostaz’afín». ¿Y quiénes son los mostaz’afín? Este término se interpreta mal, como una alusión a personas humildes o, últimamente también, como se ha difundido en estos últimos años, a las capas sociales vulnerables, los vulnerables. No. El Corán dice: «Nosotros queremos favorecer a quienes han sido mostaz’afín en la Tierra y los hacemos dirigentes y hacemos de ellos los herederos» (Sagrado Corán, 28:5). Mostaz’afín, «desheredados», se refiere a los imames y dirigentes en potencia de la humanidad. Ese es el significado de mostaz’afín, desheredados. Aquellos que heredarán la tierra y cuanto hay en ella. Eso es el Basich de los Desheredados. El desheredado es aquel a quien, en potencia, le corresponde heredar el mundo; quien, en potencia, es califa o sucesor de Dios en la tierra; el imam y dirigente en potencia de la humanidad.

 

Los jóvenes motivados, creyentes y sabios, impulsores del grandioso movimiento del país hacia la nueva civilización islámica

Así las cosas y dado que va a haber una resistencia, para llevarla a cabo se precisa una base espiritual. Es en eso que insiste y se empeña un servidor. Si uno quiere resistir, necesita tener una base. La base espiritual es más importante que la material y la militar. La base militar son los cañones, los tanques, los misiles y ese tipo de capacidades. La base espiritual son verdades que dejan huella en la existencia de uno, en su corazón y en la esencia de su actividad. Yo insisto en los jóvenes. Ustedes ya ven mi predilección por los jóvenes y que es sobre todo en ellos que tengo puestas mis esperanzas de futuro.

Pero, ¿cuál es ese joven que puede impulsar en el país un gran movimiento hacia la nueva civilización islámica? ¿Qué tipo de joven es? Es aquí donde la base espiritual encuentra su significado. Es un joven motivado, creyente, inteligente, conocedor de la valía de sus propias capacidades, trabajador, dotado de iniciativa, de confianza en Dios y de seguridad de sí mismo. Está justo en las antípodas de lo que quiere el enemigo de nuestra juventud. El enemigo quiere que los jóvenes de nuestro país sean apáticos, impíos, carentes de esperanza, prisioneros de sus apetitos, holgazanes, inactivos, quejicas, que no trabajen, que caigan en las adicciones, que sean frágiles. Así quieren que sean los jóvenes del país. Ese es el objetivo de las cosas que hacen a nuestros jóvenes: justo lo contrario de lo que necesitamos nosotros.

 

La potencia espiritual del Basich, razón de la hostilidad del sistema de dominación y del Frente de la Arrogancia

Pues bien, el Basich está constituido por jóvenes de la primera clase. Esa es toda nuestra esperanza, y así debe ser. Tienen que tener motivación, fe, confianza en Dios, seguridad de sí mismos, ser trabajadores, tener iniciativa, ser conscientes del valor de su juventud y estar agradecidos por la bendición de su existencia. Gracias a Dios, disponemos de un grupo con esas cualidades, que es el Basich, que está presente en todo el país ―luego hablaré de varios aspectos de esa extensión de las actividades del Basich, para que la gente la conozca, como ya la conocen ustedes―, y una organización de tal magnitud despierta naturalmente una mayor hostilidad de los enemigos de la humanidad, de la justicia y de la libertad. El Basich es objeto de una hostilidad del sistema de dominación y del Frente de la Arrogancia mayor a la que sufren otros colectivos del país o, cuando menos, igual a la de los colectivos que están en primera fila.

Esto no sucede solo en Irán, sino que es igual en cualquier otro lugar en el que se encuentren grupos del mismo tipo que el Basich. Por ejemplo, en Irak son igual de enemigos de las Unidades de Movilización Popular, Al-Hashad Al-Shabi, y en el Líbano igual de enemigos de Hezbolá; todos ellos, grupos populares, jóvenes, motivados y devotos. Por otra parte, en nuestro país la hostilidad de la Arrogancia no se dirige solo contra el Basich. Como hemos dicho, son más enemigos del Basich, pero son hostiles a la nación entera. ¿Y cuál es la razón de su enemistad con toda la nación?

Las marchas de estos días la dejan clara: porque nuestro pueblo es así; en cuanto siente que el enemigo se ha puesto en acción y está trajinando, se interpone y entra en escena en persona. Esta semana hemos asistido verdaderamente a la cima de la grandeza y la majestuosidad del pueblo iraní. Esto alimenta la enemistad de ellos: se vuelven hostiles, y todo aquel que haya atado a ellos su corazón y su porvenir sentirá lo mismo respecto a la nación iraní.

 

El Corán garantiza el triunfo de la gran corriente revolucionaria

Ahora bien, es fatal que esa enemistad no tenga efecto alguno. La victoria está garantizada, esto se lo digo yo a ustedes. La victoria de la nación iraní, del Basich y de esta grandiosa corriente revolucionaria de Irán está garantizada. Dios el Altísimo dice en el Corán: «Si Dios os ayuda, nadie podrá venceros» (Sagrado Corán, 3:160). Bien, ¿y qué forma adopta esa ayuda de Dios? «Si auxiliáis a Dios, Él os auxiliará» (Sagrado Corán, 47:7). Si ayudan ustedes a la religión de Dios, a la orientación, la razón y la vía divinas, Dios los ayudará también. Esto es justo lo que existe hoy día. Esta grandiosa corriente revolucionaria que hay en el país persigue los objetivos divinos; busca crear la sociedad islámica. Reclama la instauración de la Sharía de Dios en el país y trabaja por ello. Por lo tanto, es la obra de Dios, la vía de Dios y el auxilio a Dios, y cuando se auxilia a Dios, el Altísimo auxiliará a su vez. Y cuando Dios el Altísimo da su auxilio, «nadie podrá venceros» (Sagrado Corán, 3:160). Nadie podrá vencerlos a ustedes.

 

Presencia del Basich en la «defensa dura» y en la «defensa blanda»

El Basich tiene dos aspectos. Esto debe mantenerse en mente sin falta. Uno de ellos es el del esfuerzo en el campo de la defensa dura, para el cual reciben ustedes instrucción militar. El milagro de la presencia del Basich se manifestó en los ocho años de la Sagrada Defensa. Lo que daba aliento a nuestros regimientos era esa presencia de los basiyíes en el campo de batalla. Después, en distintos incidentes que han ocurrido en el país, el Basich ha seguido presente en el campo de la defensa dura, armada, y lo ha estado también en el de la «defensa blanda», la guerra blanda, en el que es igual. En el campo de la guerra blanda ―es decir, de la ciencia, los servicios, la construcción, la propaganda religiosa y la cultura―, el Basich está también presente, igual que en el ámbito militar, y debe estarlo, esforzándose y actuando.

En el Basich hay personalidades de muchas clases: desde Mohammad Hosein Fahmidé,  Behnam Mohammadí, Mohsén Hoyayí y Ebrahim Hadí hasta los mártires de la energía nuclear. Fíjense en esas personalidades y en la diferencia de estatus y posición social que hay entre ellos. Pese a eso, en el Basich están todos juntos, codo con codo. Los mártires de la energía nuclear eran también basiyíes, igual que las personas a las que he mencionado. Mohammad Ebrahim Hemmat, Mehdí Bakerí, Mehdí Zeinoddín y Hoséin Jarrazí eran guardianes de la Revolución, pero también eran basiyíes. Alí Sayyad Shirazí y Abbás Babaí eran miembros del Ejército y también basiyíes. Su acción era basiyí. Su orientación era basiyí. Su carácter era basiyí. Igualmente eran basiyíes Mostafá Chamrán, Mortezá Aviní y Kazemí; todos. Para el país, Saíd Kazemí Ashtianí, gracias al cual tenemos las células madre, es igual de basiyí que Hoséin Jarrazí y Hoséin Fahmidé. Son todos basiyíes. Eso es el Basich. Esa es su amplitud y su extensión. Todos esos y cientos de personalidades célebres más son basiyíes.

 

Reproducción de los mejores modelos basiyíes

¡Queridos míos! Lo que quiero decir es que todos esos son modelos a los que emular. En cualquier lugar del mundo, la juventud necesita modelos, y esos son modelos para los jóvenes. Den vida a esos modelos, manténganlos a la vista. Por supuesto, se escriben libros y biografías sobre ellos. No basta. Manténganlos a la vista como modelos con los diversos métodos corrientes en el mundo, porque son los mejores modelos. Ustedes pueden encontrar los mejores modelos en el Basich. Reprodúzcanlos. En el Basich deben aparecer y manifestarse personalidades como esas todos los días. El imam Jomeiní dijo que el Basich era el árbol bueno, y el árbol bueno es el que «da fruto en toda época, con permiso de su Señor» (Sagrado Corán, 14:25). El que da fruto en todas las estaciones.

 

Varios consejos para los honorables mandos de los Guardianes de la Revolución y el Basich

Bien, ahora permítanme darles varios consejos. Ahora que han pasado cuarenta años desde la fundación del Basich, es momento de aprovechar las experiencias. Hace falta que no pierdan de vista las experiencias de estas cuatro décadas y, en la medida de lo posible, las aprovechen. Yo, por mi parte, traigo varias recomendaciones anotadas, aunque, por supuesto, gracias a Dios, los estimados aquí presentes ya son conscientes. Los honorables responsables del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y de la Fuerza de Resistencia Popular son conscientes de las tareas que deben llevarse a cabo, pero de todos modos les voy a transmitir mis consejos.

 

1) Preparación para actuar en todos los terrenos

El primero es que estén dispuestos a actuar en todos los terrenos, es decir, en los que hemos dicho antes de la defensa en el campo duro, en el campo semiduro y en el campo blando. Que el Basich tenga estrategias y tácticas preparadas en todos los lugares del país. Tengan tácticas y estrategias listas para los diversos incidentes posibles, tanto en los terrenos de la defensa dura y semidura como en los otros distintos terrenos. No se dejen sorprender. Intenten que ninguna situación los encuentre desprevenidos.

La experiencia de los Comités, en los años 1360 (década de 1980 d. C.), es una buena experiencia. Aprovéchenla. En esos años, los Comités de la Revolución Islámica estaban presentes en los distintos barrios, en los distintos lugares, en todas partes, y estaban presentes siempre. Ante cualquier incidente que se producía en esa zona, la gente se volvía en primer lugar hacia los hermanos del comité. Ciertamente, eran novatos y no tenían en absoluto el conocimiento ni las capacidades que tienen hoy ustedes, pero mantenían una presencia constante. Esa presencia constante es muy importante.

 

2) Iniciativa y proactividad en la guerra blanda

La siguiente recomendación: en la guerra blanda, nunca actúen de manera reactiva. Por supuesto, hay que responder al enemigo, pero mejor que operar de modo reactivo, reaccionando, es operar de manera proactiva, llevando la iniciativa. Vayan siempre un paso por delante de su enemigo. Figúrense qué va a hacer el enemigo, qué movimiento va a realizar, y realicen ustedes antes que él otro movimiento preventivo y neutralizador, como hace un ajedrecista experto cuando prevé qué movimiento va a hacer su contrincante y mueve él antes sus piezas de tal modo que lo inmovilice y no pueda actuar. Vayan siempre por delante del enemigo.

 

3) Solidez de los vínculos con las mezquitas

No dejen que se debiliten sus vínculos con la mezquita. El Basich nació en las mezquitas. Desde las mezquitas fueron enviados los basiyíes y a las mezquitas volvieron sus cadáveres purificados por el martirio. Fue en las mezquitas donde, en su mayoría, se formaron. No se aparten de las mezquitas. Por supuesto, compórtense en ellas conforme a la moral islámica, sin que la presencia en la mezquita lleve a divisiones, conflictos o disputas.

 

4) Cooperación y sinergias con los distintos grupos

Cooperen con los grupos que operen en el sentido de los objetivos del Basich, aunque no sean miembros de la Resistencia. En todo el país hay grupos ―en las universidades o fuera de ellas, en distintos lugares― cuya actividad va en el sentido de los objetivos de la Fuerza de Resistencia Popular, pero que no forman parte de ella. Cooperen con ellos, desarrollen sinergias, estén con ellos.

 

5) Difusión artística de los numerosos servicios del Basich a la gente

Hagan que los servicios que presta el Basich sean de conocimiento público. El Basich presta grandes y numerosos servicios, pero mucha gente no lo sabe. De hecho, la mayoría no es consciente de ello. Cuando el Basich presta un gran servicio en un lugar, lo sabe la gente de la zona, pero los demás no. Me han hecho llegar por escrito aquí una estadística ―y no la ha dado el Basich, ¡la he sacado de otro lado!― que es interesante: hay 11 000 grupos de yihad establecidos en áreas geográficas concretas encargados de 40 000 proyectos de servicio, de los cuales se ha completado la mitad. Vean ustedes la grandeza de esas cifras. ¡11 000 grupos de yihad de servicio con todos esos actos de servicio realizados!

Hace poco, el Basich Estudiantil ha iniciado un movimiento orientado por cuestiones y basado en contribuciones especializadas con 4500 estudiantes. Es algo que recomendamos siempre a los estudiantes. Es una gran tarea de una gran importancia que ha figurado siempre entre mis recomendaciones. El Basich Estudiantil empezó y lo está haciendo. En distintos barrios se han establecido 12 000 fondos para préstamos benéficos sin interés, aunque a mí me parece que son más, pero bueno, lo que me han dicho es que son doce mil. Aun así, yo creo que son más de doce mil fondos para préstamos benéficos. El Basich Tribal y el Basich Femenino quedaron en los primeros puestos en el Festival Malek Ashtar. Todo esto es motivo de orgullo. Hace unos meses, el Basich de Catedráticos Universitarios publicó una carta con novecientas firmas con motivo del cuadragésimo aniversario de la Revolución, frente al escrito de un grupo de personas desesperadas y, puede decirse, derrumbadas. Estas habían escrito una cosa y salieron a la palestra novecientos catedráticos publicando una carta argumentada en detalle de manera excelente. Eso es salir a la palestra en el momento oportuno. El Basich de los Ministerios pone mesas de atención en los rezos colectivos de los viernes, se acerca a la gente y responde a sus preguntas. El Basich Agrícola tiene asumida la tarea de producir, con sus 30 000 ingenieros agrícolas ―atención a la cifra― cinco productos básicos: trigo, cebada, maíz y varias cosas más de entre los productos básicos.

Estos que he señalado son apenas algunos ejemplos. Los ilustres responsables del Basich deben llevarlo a conocimiento de la opinión pública, para que la gente sepa que el Basich, además de proteger su seguridad junto a la Policía y los distintos cuerpos de seguridad frente a los maleantes y frente a quienes tienen por misión causar destrozos, incendios y vandalismo, destrozando los bienes públicos, las casas de la gente y demás, también presta esos grandes servicios. Es muy importante y nuestro querido pueblo debe conocerlo sin falta.

 

6) Combinación de agilidad y extensión del Basich

Bien, otro consejo es que el Basich, además de ser grande debe ser ágil. No dejen que la Fuerza de Resistencia Popular quede presa de las mismas taras burocráticas corrientes que paralizan a grupos de la Administración en muchos de sus deberes y tareas. No permitan que el Basich quede paralizado.

 

7) Alerta frente a los complots del enemigo para penetrar en el Basich

El último punto es que deben ustedes saber que el Basich está muy expuesto a conspiraciones e infiltraciones del enemigo. No lo olviden. Por ese mismo motivo, por la importancia del Basich que he señalado, el enemigo está haciendo todo cuanto puede para conspirar contra el Basich e infiltrarlo para causarle problemas desde dentro. Claro, este gran movimiento es un combate, un enfrentamiento, y sepan que, Dios mediante, triunfarán ustedes sobre todos.

Descienda la misericordia de Dios sobre nuestro gran imam Jomeiní, que plantó este árbol bueno, este brote bendito. Descienda la misericordia de Dios sobre los mártires queridos de esta vía, sobre los directivos que en estos años se han desvelado por el Basich y por todos y cada uno de los basiyíes. Quiera Dios depararles a todos ustedes el éxito y que la Semana del Basich y el Día del Basich los cubra a todos ustedes de bendiciones.

Con ustedes la paz de Dios, Su misericordia y sus bendiciones

 

 


[1] En el comienzo del encuentro, hicieron sendas intervenciones el general de división Hoséin Salamí, comandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, y el general de brigada Gholam Rezá Soleimaní, presidente de la Fuerza de Resistencia Popular del Basich.