Durante este encuentro, Su Eminencia se refirió a la perspicacia como la base de la planificación a largo plazo destinada a mantener el poder nacional.

El Líder Supremo dijo que era necesario tener una visión nacional y que la planificación a largo plazo de los enemigos del Islam y la Revolución es un hecho que no se puede negar.

«Diferente clase de pruebas testifican el hecho de que los acontecimientos que a veces suceden en el país, incluyendo los eventos acaecidos en el año 1378 y la fitna del año 1388, son el resultado de la planificación a mediano y largo plazo de los enemigos», reiteró.

El Ayatolá Jamenei dijo que los acontecimientos del año pasado ofrecieron a los enemigos la oportunidad de reanudar sus planes, y agregó: «Claro que en la fitna del año 1388, ellos trataron de actuar teniendo en cuenta todos los aspectos, pero por la gracia de Dios, fracasaron. ¡Por supuesto que tenían que fracasar considerando la presencia y vigilancia de la nación iraní!»

Su Eminencia dijo que la continuidad de las conspiraciones de las potencias arrogantes - a pesar de sus constantes fracasos - es una señal de que los amenazadores poderes del mundo no han perdido la esperanza, y agregó: «Teniendo en cuenta este hecho, la República Islámica y la nación iraní deben procurar planes a largo plazo para obtener el desarrollo de una manera consciente.»

El Líder Supremo de la Revolución Islámica se refirió a la perspicacia como una condición necesaria para alcanzar el éxito, y agregó: «Incluso si todas las demás condiciones se cumplen, el logro de metas en ausencia de la perspicacia sería prácticamente imposible.»

El Ayatolá Jamenei, dijo que hay dos niveles de perspicacia, es decir, una perspicacia a nivel de principios y la perspicacia frente a los acontecimientos. Y agregó: «La perspicacia a nivel de principios, significa comprender los conceptos básicos monoteístas y la adopción de una visión monoteísta del mundo.»

Su Eminencia se refirió a la perspicacia frente a los acontecimientos como otro nivel del concepto de perspicacia y explicó los distintos aspectos de ésta.

«De acuerdo al Príncipe de los Creyentes (P), ‘perspicacia' significa observar los hechos de manera correcta y precisa, contemplar los eventos y evaluar los asuntos y acontecimientos», agregó.

El Líder Supremo de la Revolución Islámica manifestó que cerrar los ojos ante la realidad es otra fuente de errores humanos, y agregó: «Debemos estar atentos y no ver los diferentes acontecimientos de manera superficial. Esto ayudará a obtener la perspicacia a través del pensamiento, la contemplación y la evaluación precisa de los asuntos.»

El Ayatolá Jamenei se refirió a la falla de un grupo de los compañeros del Imam Ali (P) durante la batalla de Siffin como un ejemplo claro de la falta de perspicacia.

Su Eminencia dijo que algunas personas carecieron de perspicacia durante los acontecimientos ocurridos después de la gloriosa elección presidencial del año pasado y agregó: «Hubo algunas personas que plantearon la cuestión de la manipulación del voto en las elecciones como consecuencia de su falta de perspicacia. Lo normal hubiese sido que quienes hicieron tales afirmaciones presentasen evidencias que respaldasen sus afirmaciones. Después de la presentación de pruebas a través de los canales especificados por la ley, deberían haber continuado con su denuncia para que la verdad saliese a la luz después de revisar e investigar los resultados. Sin embargo, los que hicieron denuncias de fraude electoral no siguieron este camino legal».

«A pesar de que el plazo legal para la presentación de reclamaciones se extendió en ese momento y se hizo hincapié en que los votos se contasen frente a los representantes de los candidatos reclamantes, ellos no aceptaron esta solución legal. Por lo tanto, se hizo evidente que la intención era desafiar la ley», reiteró.

Asimismo, el Líder Supremo de la Revolución Islámica manifestó: «La percepción no es una tarea difícil. Todo el mundo puede tener perspicacia. Por ejemplo, si hay gente que no sigue las instancias legales - y lógicas - que existen y hacen cosas que perjudican a la gente, el país y nuestros intereses nacionales, deben ser condenados por cualquiera que sea imparcial.»

El Ayatolá Jamenei describió la falta de vigilancia como otro factor que lleva a la falta de perspicacia, y agregó: «A veces los seres humanos adolecen de la falta de perspicacia en cuestiones importantes. Tales deslices no son considerados como pecados, pero cuando continúan, son un caso de falta de perspicacia y se consideran inaceptables.»

Su Eminencia reiteró que crear dudas en el ambiente político del país es la estrategia más importante de los enemigos, y agregó: «El frente de la arrogancia utiliza diferentes medios y métodos avanzados para tratar de distorsionar la realidad del país.»

El Líder Supremo de la Revolución Islámica manifestó: «Los jóvenes tienen en sus hombros una carga pesada en este sentido, ya que deben identificar la verdad en este ambiente de ambigüedad y llenar de perspicacia el ambiente en el que se encuentren.»

Su Eminencia se refirió a los complejos métodos de propaganda del frente de la arrogancia - incluyendo la mezcla de la justicia con la injusticia - con el fin de engañar a la gente y crear dudas en ella, y agregó: Algunas personas en el interior del país repiten y divulgan la propaganda de los enemigos, consciente o inconscientemente.»

«Algunas de las personas que se han distanciado del camino de la Revolución y que están al servicio de elementos anti-revolucionarios, durante un tiempo fueron revolucionarios en extremo. Sin embargo, cambiaron de rumbo debido a varias razones, entre ellas: El hacer caso omiso de Dios e ignorar sus deberes hacia Dios», enfatizó.

El Líder Supremo recordó a la audiencia el papel de la juventud - especialmente de los jóvenes de Qom - en la victoria de la Revolución Islámica, y enfatizó: «Durante las diferentes etapas del movimiento islámico y la Revolución Islámica, los jóvenes de Qom estuvieron siempre a la vanguardia, y siempre salieron victoriosos de las pruebas divinas.»

Asimismo, el Ayatolá Jamenei se refirió al papel que los jóvenes de Qom jugaron durante los primeros años de la victoria de la Revolución Islámica frente a las conspiraciones de los enemigos, añadiendo: «Utilizando complejos planes intentaron convertir a Qom - que es el centro de la Revolución Islámica - en una ciudad anti-revolucionaria, pero estas conspiraciones fracasaron gracias al movimiento épico de la gente de Tabriz y la perspicacia de la gente de Qom, especialmente de los jóvenes, que analizaron la situación de manera apropiada.»

«Trataron de hacer lo mismo - una vez más en Qom - después del fallecimiento del Imam Jomeini (ra), pero el plan les falló nuevamente debido a la perspicacia de los jóvenes de esta ciudad», reiteró.

Su Eminencia describió el movimiento de la nación iraní como lo opuesto al movimiento equivocado de Occidente durante los últimos tres siglos.

«Por la gracia de Dios, los jóvenes que buscan el conocimiento a través de los pensamientos divinos y procuran el bienestar material y espiritual de su nación y la humanidad entera - tanto en teoría como en la práctica - continuarán su próspero movimiento hasta que alcancen los objetivos del Islam y la Revolución», reiteró el Líder Supremo de la Revolución Islámica.