El Líder Supremo de la Revolución Islámica de Irán, el Ayatolá Seyyed Ali Jamenei se reunió con la presidenta surcoreana, Park Geun-Hye.Durante la audiencia, Su eminencia enfatizó que las relaciones entre Irán y Corea del Sur no deben verse afectadas por la arbitrariedad de Estados Unidos.

El Líder Supremo de la Revolución Islámica señaló que en la actualidad la tendencia que existe en la política exterior de Irán es ampliar las relaciones con los países asiáticos debido a las similitudes históricas y culturales que comparten, tal es el caso de Corea de Sur.«Los vínculos entre Teherán y Seúl no deben verse afectados por las sanciones de Estados Unidos, ni deben ser socavados por su influencia y arbitrariedad, sino que deben ser unas relaciones sostenibles, inalterables y profundas», enfatizó el Ayatolá Jamenei.
 
Asimismo, el Ayatolá Jamenei se refirió a la inseguridad preponderante en la región de Oriente Medio y el mundo en general, y agregó: «acabar con el terrorismo y la inseguridad será más difícil si no se adoptan medidas adecuadas para erradicarlos».
 
Su Eminencia cuestionó la división entre terroristas «malos» y «buenos» que hace Estados Unidos del terrorismo y ha indicado que Washington no es sincero en la lucha que supuestamente libra contra el mencionado terrorismo.
 
En ese sentido, el Líder Supremo de la Revolución Islámica señaló que todo tipo de terrorismo es malo y amenaza a los pueblos y la seguridad de los países. Por otra parte, la presidenta de Corea del Sur manifestó que su viaje a Irán constituye una valiosa oportunidad para profundizar las relaciones bilaterales, y recordó la colaboración de Seúl con Teherán durante la época de las sanciones.
Park Geun-Hye concordó con las opiniones del Líder Supremo respecto al desarrollo económico, científico e industrial de la República Islámica de Irán y ha expresado la disposición de Seúl para aumentar las cooperaciones en diferentes campos.