Imam Husain

2015 enero
Los tiranos y opresores querían evitar que lo sucedido en la Ashura del Imam Husain (P) se mantuviera vivo, pero Zainab al-Kubra (P) no lo permitió. Ella, que es como una tía para nosotros, hizo dos cosas: la primera fue su cautiverio en Kufa y Siria, su labor de concienciación y sus declaraciones, que sacaron las verdades a la luz; la segunda, ir de peregrinaje a Kerbala en Arbaín —ya fuera el primer año, el segundo o cualquier otro—. Todo esto significa que no hay que permitir que se salgan con la suya intereses espurios y ruines que pretenden que etapas preciadas, influyentes e importantes caigan en el olvido. De hecho, no se saldrán con la suya. Mientras las naciones estén vivas, mientras queden lenguas que digan la verdad y mientras los corazones de los devotos sigan motivados, no podrán hacer que caigan en el olvido, igual que hasta ahora no han podido.
7/1/2015
2013 junio
Es una vista majestuosa la que se ha colocado en la historia frente a los ojos de la humanidad. El Imam Husain (con él la paz) se estuvo preparando para un día así, aunque en realidad toda su vida es una lección, a lo largo de sus cincuenta y cuatro años de duración. Es una lección su infancia, lo es su juventud y lo es su comportamiento durante el Imamato del Imam Hasan (P). Es una lección toda su conducta tras el martirio del Imam Hasan (P). El Imam Husain (P) no estuvo ahí sólo en aquel último día, pero lo sucedido en Kerbala es de tal magnitud y resplandece de tal modo que es como un sol que eclipsa todas las demás luces.
12/6/2013
junio
Son muchos quienes han alcanzado el martirio en el camino de Dios acompañando al Profeta, al Príncipe de los Creyentes o a los profetas divinos, pero ninguno de ellos puede compararse a lo que sucedió en Kerbala. Hay una diferencia entre una persona que entra en liza entre vítores, alentada por amigos y compañeros y que, esperando una victoria, lucha y cae mártir al suelo —aunque, por supuesto, ese martirio le aportará grandes recompensas—, y otra que sale a la palestra en un mundo tenebroso, cuando todas las grandes personalidades del mundo islámico no sólo rechazan acompañarlo, sino que le reprochan que entre en combate. Ahí no hay esperanza de obtener ayuda alguna (…). Sus compañeros, sus devotos y sus partidarios de Kufa rehúsan unirse a él. Está totalmente solo y entra en liza junto a apenas un número reducido de compañeros abnegados y a la familia, con su esposa, su hermana, sus sobrinos, los pequeños y su hijo de seis meses de edad. Es algo asombroso.
12/6/2013
2012 noviembre
La Umma islámica, la sociedad islámica jamás debe perder de vista la lección, el ejemplo, el estandarte de guía que hay en lo sucedido en Ashura. Se puede decir con toda seguridad que el Islam está vivo por Ashura y por Husain ibn Alí (con él la paz). El Profeta dijo: «Wa ana min Husain», lo que quiere decir «mi fe y mi camino pasa por Husain (P)». Si no fuera por lo sucedido en Ashura, si en la historia del Islam no se hubiera producido esa inmensa inmolación, no se habría dado a la Umma islámica esa experiencia, esa lección práctica, y con toda certeza el Islam habría sufrido una desviación similar a la sufrida por religiones anteriores, y de la verdad y la luminosidad del Islam no habría quedado nada. En eso reside la grandeza de Ashura. 
21/11/2012
noviembre
Si no se hubieran producido los sucesos de Ashura, si en la historia del Islam no se hubiera realizado aquel inmenso sacrificio, no se habría dado a la Umma islámica esa experiencia, esa lección práctica, y con toda certeza el Islam se habría desviado de manera similar a como sucedió con las religiones anteriores, sin que quedara nada de la verdad y la luminosidad del Islam.
21/11/2012
2010 octubre
Zainab al-Kubra (P) es un importante modelo histórico a imitar que muestra la trascendencia de la presencia de una mujer en los sucesos más importantes de la historia humana. Cuando se dice que, en el día de Ashura, en Kerbala, la sangre triunfó frente a la espada —que realmente así fue—, la causante de ese triunfo fue Zainab al-Kubra (P). En realidad, en Kerbala la sangre se acabó. La acción militar terminó con la aparente derrota de las fuerzas de la Justicia, y lo que transformó esa derrota aparente en una victoria permanente y decisiva fue el comportamiento de Zainab (P). El papel que asumió ella (…) pertenece a la historia reciente, no a los pueblos de la antigüedad. Es un acontecimiento vivo y palpable; uno contempla a Zainab al-Kubra (P), apareciendo en escena con una grandeza brillante y espectacular, haciendo que los enemigos —que en apariencia habían ganado la batalla, masacrado a todos sus oponentes y ocupado el trono de la victoria— se sintieran humillados en el propio centro de su poder, en su palacio califal. Ella los cubrió para siempre de ignominia y convirtió su victoria en derrota. Eso es lo que hizo Zainab al-Kubra (P). Demostró que es posible convertir el recato y la castidad femeninos en un gran combate glorioso.
21/10/2010
abril
La grandeza de los actos de Zainab al-Kubra (P) se refleja en lo que nos ha llegado de sus discursos. En su inolvidable alegato del mercado de Kufa no nos encontramos con un modo de hablar ordinario ni con la simple opinión personal de una figura importante, sino un gran análisis de la situación de la comunidad islámica en ese momento, expresado en esas circunstancias con las más bellas palabras y los conceptos más profundos. Fíjense en su carácter: ¡qué fortaleza! Apenas dos días antes, su hermano —que era su Imam y su líder— había sido martirizado en un páramo junto a sus seres queridos, los pequeños, sus hijos y demás. Hicieron presos a un grupo de varias decenas de mujeres y niños y los pasearon sobre camellos como cautivos frente a las miradas de la gente, que iba y miraba. Algunos daban muestras de júbilo, otros lloraban. En tal situación trágica, aquel sol de grandeza relució de repente, usando el mismo tono que usaba su padre, el Príncipe de los Creyentes, cuando hablaba frente a su umma desde el púlpito califal.
21/4/2010
febrero
El suceso de Kerbala. Aquel día, en aquel desierto yermo, en ausencia de los amigos y rodeado de enemigos, Husain ibn Alí (P) y sus compañeros alcanzan el martirio. Su familia es apresada en cautiverio, se los llevan y ya está. Hoy en día, cuando han transcurrido siglos desde entonces, vean el relieve que ha adquirido aquel suceso, del que no hubiera debido quedar rastro ni memoria en diez o quince días. El nombre de Husain ibn Alí resplandece no sólo entre millones de chiíes de distintos países, entre los musulmanes, sino que lo hace también entre los no musulmanes; ilumina los corazones, ofrece guía y orientación.
17/2/2010
febrero
En el día de Ashura, Zainab al-Kubra (P) vio con sus propios ojos a muchísimos de sus seres queridos partir para ser sacrificados y caer mártires. Vio a Husain ibn Alí (P), vio a Abbás, vio a Alí Akbar, vio a Qasim, vio a sus propios hijos y a otros hermanos. Tras su martirio, atravesó todo tipo de sufrimientos: la ofensiva enemiga, las ofensas y la responsabilidad de encargarse de los niños y las mujeres. ¿Acaso puede compararse la enormidad de esa tragedia con un mero sufrimiento físico? Cuando se vio frente a todas esas penalidades, Zainab no pidió a Dios que la salvara. No dijo: «¡Señor mío! ¡Sálvame!». Lo que dijo en el día de Ashura fue: «¡Oh Dios! ¡Acepta esto de nosotros!». Teniendo ante sus ojos el cuerpo destrozado de su hermano, con el corazón orientado al Creador dijo: «¡Oh Dios! ¡Acepta de nosotros este sacrificio!»; y cuando le pidieron que describiera lo que había visto, respondió: «No he visto nada más que belleza». En todos aquellos desastres, para Zainab al-Kubra (P) lo que había era belleza, por venir de Dios y por ser para Dios, por tener lugar en Su camino, en el camino de la propagación de Su palabra.
8/2/2010
2009 diciembre
Puede que haya quien diga: «¿Quieren ustedes hablar del movimiento del Imam Husain? ¡Adelante! Vayan y hablen, pero ¿para qué tanto sollozo y tanto cántico luctuoso? Júntense y expongan cómo el santo Imam (P) hizo tal o cual cosa, que su objetivo era tal o cual». Este es un planteamiento muy equivocado; un modo erróneo de mirar las cosas. Esa conexión emocional con los cercanos a Dios, los guardianes de la fe, es un punto de apoyo valiosísimo que ofrece una conexión a la vez intelectual y práctica. Sin ese apoyo, es muy difícil avanzar por este camino. Ese vínculo emocional es muy importante (…). La cuestión del afecto es muy importante. Ese afecto se obtiene a través de esas conexiones emocionales. Hablar de las penalidades que ellos atravesaron es un modo de establecer esa conexión emocional. Hablar de sus virtudes y bondades es igualmente un tipo de vínculo emocional. De manera que estos ritos de duelo que se organizan, esos llantos que ocurren y esas narraciones de lo sucedido en Ashura son algo necesario.
13/12/2009