Declaraciones en conexión audiovisual con la ceremonia conjunta de graduación de cadetes de las academias de los cuerpos armados

En el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso (1).

Alabado sea Dios, Señor de los mundos, y vayan bendiciones y paz para nuestro maestro Muhammad y su familia pura, en especial para el Imam del Tiempo. Sea la paz con Al-Husain, con Ali ibn al-Husain y con los descendientes y compañeros de Al-Husain.

La sinergia y el intercambio de experiencias entre academias de cuerpos armados, gran noticia que crea oportunidades

En primer lugar, permítanme felicitar a nuestros queridos y gallardos jóvenes formados en las academias de los cuerpos armados que ahora se gradúan, así como a los jóvenes que entran en ellas y se preparan para recorrer esa prestigiosa etapa. Agradezco igualmente tanto las sucintas y provechosas declaraciones como los buenos informes presentados por el jefe del Estado Mayor y los directores de las academias de oficiales de los distintos cuerpos armados y la elocuente y bella prosa del honorable presentador de la ceremonia. La celebración de estos actos, en que se reúnen todas las academias de los cuerpos armados en un único tiempo y lugar, supone una excelente noticia, como es la creación de una oportunidad para el acercamiento entre estas academias, la puesta en común y aprovechamiento de experiencias, la creación de sinergias y la ayuda recíproca entre ellas. Estar en contacto beneficiará sin duda a estas Academias. El lugar de esta reunión es además la renombrada Academia de Oficiales Imam Alí, de la que yo no olvido que, en el año 80, a principios de la Guerra Impuesta, partieron estudiantes a combatir a Ahvaz y a Susanguerd. Estaban estudiando, pero comenzaron a luchar ya desde su mismo periodo de formación.

La seguridad, valor excelso y fundamental y componente vital para el país

¡Queridos míos! Una de las cosas que da valor a una tarea es su fin y propósito. Si queremos saber qué vale cierta labor, debemos identificar el objetivo a que va destinada. Y, si esta consideración es correcta ―que lo es―, formarse en las academias de nuestros distintos cuerpos armados es una de las labores más honrosas y valiosas. ¿Y por qué? Pues porque, al estudiar en esas academias, nuestros jóvenes entran en cuerpos armados que garantizan la seguridad del país, y para un país la seguridad es un elemento fundamental de inmenso valor ―de hecho, vital, porque sin seguridad todos los valores importantes del país quedarán trastocados, ya se trate del confort, de la justicia, de la educación o del resto de valores importantes―. Por tanto, asistir a estas academias supone una oportunidad importantísima y es una labor de altísimo valor. Estudiar y graduarse en estas academias los preparará a ustedes para poder, si Dios quiere, dedicarse a una de las labores más valiosas, como es preservar la seguridad de su propio país y su propia nación.

Servicios de los cuerpos armados a la nación en distintos ámbitos

Por cierto, que nuestros cuerpos armados, aparte de garantizar la seguridad, realizan otras labores importantes, de las que una de las más relevantes es prestar servicios al pueblo. Tanto el Ejército como el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), la Policía y el Basich han prestado al pueblo todo tipo de servicios en años pasados y, de manera particular, en esta última etapa, ya se trate de servicios en el campo de las infraestructuras, como la construcción de puentes, carreteras, refinerías, etc., o del ámbito de la sanidad y los cuidados médicos, en el que las tareas relativas a la vacuna de la poliomielitis son una inmensa labor realizada por las Fuerzas Armadas. Y hoy en día, en el terreno del coronavirus, las Fuerzas Armadas están al pie del cañón, realizando distintos tipos de tareas y ofreciendo servicios necesarios. También hay buenas labores que están siendo realizadas por las Fuerzas Armadas en el terreno de la ayuda a la subsistencia. Claro que no lo hacen público, no lo difunden, pero están llevando a cabo buenas labores, de las que yo estoy al corriente. Del mismo modo, las Fuerzas Armadas han desempeñado un papel en las maniobras de empatía y ayuda inspirada por la devoción de los últimos meses. En cuanto al rol de los cuerpos armados ante las riadas, terremotos y similares, es algo evidente. En las inundaciones de marzo y abril de 2019, como antes de ello en el terremoto de la provincia de Kermanshah, tuvieron un papel verdaderamente efectivo y de gran envergadura. Por tanto, los nuestros son cuerpos armados dignos, honorables y de gran valía. Todos ustedes pueden apreciarlo.

Tres pilares del poder nacional: fuerza defensiva, estabilidad económica y capacidad cultural

¡Queridos míos! Uno de los pilares del poder nacional es la fuerza defensiva. Si queremos definir tres pilares principales de nuestro poder nacional, uno de ellos será el de la solidez y la estabilidad económicas, que son muy importantes; otro, el de la potencia y la cohesión culturales, que son fundamentales; y el tercero, el de la fuerza defensiva. La fuerza defensiva es vital para un país y para el poder y autoridad de una nación. Si una nación carece de esa fuerza defensiva, no la dejarán tranquila aquellos que se dedican a invadir, agredir, abusar y cometer injerencias e intromisiones en otros países y frente a otras naciones, ejemplificados hoy día por Estados Unidos y algunos otros países, como son testigos ustedes mismos. Si en un país no hay fuerza defensiva, los demás no lo dejarán en paz, y arremeterán contra todo lo suyo, como ven que se agrede hoy día a ciertos países.

Fundamentos lógicos y racionales para evaluar el poder y la autoridad

En la República Islámica, los fundamentos de la autoridad son fundamentos racionales. En otras palabras, no aspiramos a una autoridad basada en sentimientos, emociones, ilusiones, etc. El cálculo del poder y la autoridad nacionales es un cálculo racional: un cálculo lógico y certero.

El alcance de la fuerza defensiva, las dimensiones de las Fuerzas Armadas, el reparto de responsabilidades entre los cuerpos armados y la elección de los tipos de herramientas para la defensa se basan todos ellos en cálculos lógicos y certeros, es decir, en la racionalidad. Si queremos valernos de la razón para determinar los límites de nuestra fuerza defensiva, tendremos que identificar la amenaza tal como es de verdad. A veces, los enemigos ocultan la amenaza para obtener un efecto sorpresa; otras veces, muestran esa amenaza diez veces mayor de lo que es para crear terror en los pueblos del mundo, que es algo que hacen mayormente las superpotencias; muestran la amenaza que suponen y la fuerza que poseen muchísimo mayor de lo que es para hacer que los demás se sometan. Si un país, una nación, sus Fuerzas Armadas y quienes mandan en estas ven la amenaza en sus justas dimensiones; es decir, si por una parte evalúan justamente sus propias capacidades, su fuerza y sus aptitudes, y las acondicionan, las movilizan, las preparan ―«Y preparad contra ellos cuanto podáis» (Sagrado Corán, 8:60)― y disponen sus medios, y por otra disciernen bien la capacidad de amenaza del enemigo, se garantizará sin duda con ello el interés nacional y se preservarán la existencia y la identidad nacionales. Si una nación goza de una fuerza defensiva surgida de tal cálculo, sus responsables ganarán aplomo y su gente tranquilidad, y se ocuparán con serenidad de las labores fundamentales que son necesarias en un país. Así funciona la fuerza defensiva.

Racionalidad y cálculos precisos frente al temor al enemigo y la deserción

Como he dicho, racionalidad significa corrección en los cálculos: cálculos correctos y un mecanismo de evaluación en buen estado. La racionalidad es eso. Algunos, cuando hablan de sensatez y racionalidad, de lo que hablan es de tener miedo. Cuando dicen «sean razonables», quieren decir «tengan miedo», «sean pasivos» y «frente al enemigo, ¡huyan!». Pues no. Los miedosos no tienen derecho a hablar de racionalidad. A tener miedo, huir y desertar no se le puede llamar racionalidad. Eso se llama tener miedo, huir, etc. Racionalidad quiere decir cálculos correctos. Por supuesto, el enemigo trata de infundir «racionalidad» en ese sentido erróneo, y a veces algunos repiten sin saberlo las palabras del enemigo.

¿Ven ustedes cómo actúan y hacen propaganda contra nuestra capacidad balística y nuestros organismos militares? ¿Cómo hacen propaganda y hablan contra nuestras capacidades en la región, que son importantísimas y de gran trascendencia para nuestro poder defensivo? Ya ven ustedes los disparates que dicen los estadounidenses. Son realmente rufianes charlatanes que dicen, con grosería y sin pensar, lo primero que se les ocurre. Allá donde van, se ponen a hablar contra la República Islámica. Pues todo eso se debe a que estos medios de gran envergadura nuestros se han obtenido con cálculos precisos y seguirán, si Dios quiere, progresando. Todo eso proviene de su atraso en este campo y de su miedo. Por lo tanto, lo importante es que preservemos en buen estado nuestro mecanismo de evaluación, sin dejar que funcione mal. Si nuestro mecanismo de evaluación funciona mal, perderemos muchos de los medios que tenemos y nuestras positivas circunstancias se volverán negativas.

Y no es solo en la cuestión de las Fuerzas Armadas, el sistema de defensa y el poder defensivo donde debe primar la racionalidad. No; si queremos que las cosas avancen bien, habrá que actuar conforme a la razón en todos los asuntos importantes de la administración del país ―máxime en la República Islámica, con todo lo que el Islam insiste en la razón, el raciocinio y la reflexión―. También al hablar de lucha contra la injusticia lo hacemos basándonos en la razón, al igual que debe basarse en la racionalidad la aspiración a la justicia. Nuestras luchas sociales deben basarse en la racionalidad y en cálculos certeros. No nos entretengamos en cuestiones de segundo orden. No confundamos lo principal y lo secundario.

Solubilidad de los problemas de la economía y los medios de subsistencia

Ahora bien, hemos dicho que uno de los pilares del poder nacional es la fuerza defensiva, otro las cuestiones económicas y la estabilidad de la economía, y un tercer pilar son las cuestiones culturales. En este terreno de las cuestiones culturales, cuando se planteó la cuestión de la invasión cultural, vimos como el enemigo se ponía nervioso y lanzaba su propaganda contra la directriz de la lucha contra la invasión cultural. En otras palabras, el enemigo se asustó de que ustedes estuvieran despiertos y se dieran cuenta de que había una invasión cultural y se le debía hacer frente. Lo mismo sucede en el terreno económico. Por supuesto, en las cuestiones económicas hay una presión. Ahora tenemos ciertos problemas en los campos económicos y los medios de subsistencia de la gente están atravesando ciertos problemas, todos los cuales tienen solución. Yo no soy de la opinión de que las autoridades competentes no se estén esforzando en el ámbito económico. Sí que se están haciendo muchos esfuerzos, y en algunos sectores en particular se están haciendo buenos esfuerzos. Cierto es que hay problemas en la capacidad de gestión en ciertas áreas. Hay que reconocer que en algunos campos de la economía nuestra capacidad de gestión es débil. Hay buenas resoluciones legales que deben implementarse. Menciono esto aquí, junto a la cuestión de la fuerza defensiva, que es una de nuestras cuestiones más importantes, para que no se descuide ni se olvide, y que haya una perspectiva global sobre todas estas cuestiones. Ya he dicho aquí que, junto a la cuestión de la potencia defensiva, que es una de nuestras cuestiones más importantes, no deben descuidarse ni olvidarse las cuestiones económicas, y que debe mantenerse una perspectiva de conjunto sobre todas ellas. Los directivos deben ser capaces, proactivos e incansables. Allá donde hemos gozado de tal gestión ―incansable, proactiva y vigorosa―, hemos visto que la labor ha salido adelante, y allá donde no ha habido esa presencia necesaria de manera constante, hay problemas, claro está.

Centrarse en la producción, en impedir la caída continua del valor de la divisa nacional y en cerrar grietas

En el terreno de la economía, la solución se ha repetido una y otra vez a lo largo de estos dos o tres últimos años, y consiste en centrarse en la producción, impedir la continua caída del valor de la divisa nacional y cerrar grietas. Hay grietas que a veces obstaculizan las buenas labores que se llevan a cabo en el país, como el contrabando, las importaciones sin sentido y la corrupción económica. Eso son grietas, son pérdidas que impiden que den fruto las labores que se llevan a cabo. Tienen que esforzarse y trabajar continuamente y sin descanso, día y noche, y si Dios quiere se producirán cambios.

Perseverancia frente a los ruines embargos de EEUU

Por supuesto, no debe pasarse por alto el papel de la ruindad de Estados Unidos. Estos ruines embargos son un verdadero crimen, por más que nosotros vamos a resistir, nos mantendremos firmes y, si Dios quiere, esa presión máxima suya terminará siendo oprobio máximo para Estados Unidos. Eso es lo que haremos y, con ayuda de Dios, lograremos que se arrepientan de lo que han hecho. Pero ellos están cometiendo su crimen ―porque lo que están haciendo es un crimen―. El presidente de Estados Unidos se regocija al reconocer que, efectivamente, aplicando una presión máxima y embargos máximos han causado perturbaciones en la economía de Irán. Lo primero es que eso es un crimen, y son solo personas viles como esas las que se enorgullecen de cometer crímenes. No hay motivo de orgullo. Están cometiendo un crimen contra una nación, ¡y alardean de ello! Eso, lo primero. Lo segundo, ellos mismos están en muy mala situación. Hoy en día, con los billones de dólares de déficit presupuestario que tiene, con las decenas de millones de personas sin techo y sin hogar, hambrientas y por debajo del umbral de la pobreza que tiene ―como dicen sus propias estadísticas―, Estados Unidos no está en una buena situación económica. Su situación económica se ha deteriorado día tras día, su deuda se ha incrementado. Eso, lo segundo. Y lo tercero es que superaremos estos problemas, si Dios quiere y mal que les pese a los charlatanes, ruines, traidores y criminales dirigentes de Estados Unidos, mediante la fuerza de la fe y la resolución nacional, y arreglaremos, si Dios quiere, esta situación.

Aprovechamiento del bloqueo para hacer resistente la economía del país

Aprovecharemos incluso este mismo bloqueo para hacer resistente nuestra economía. En otras palabras, que este mismo bloqueo hará, Dios mediante, que nuestra economía se haga resistente y podamos contar en nuestro país, si Dios quiere, con una economía de resistencia.

Yo ya he dicho esto y lo vuelvo a repetir, para que se sepa en todos los diversos sectores que se ocupan de la economía y de lo demás que el remedio a todos los problemas está dentro mismo del país.

Muchos de nuestros problemas se originan fuera del país, pero tienen su remedio dentro. Que nadie busque remedio en el extranjero, que del extranjero no veremos bien ni beneficio alguno. El remedio está dentro, en la planificación y el esfuerzo internos, en una perspectiva y un cálculo internos correctos respecto a las cuestiones del país y la región y en emplear la fuerza de la razón. Con determinación y con fuerza de voluntad, Dios mediante, hay que solventar y se pueden solventar los problemas, y ese alboroto que montan los rufianes que dominan al pueblo estadounidense no deben ocupar la mente de nadie.

Varios consejos a los cuerpos armados:

1. Hacer previsiones y planes para plantar cara a las nuevas amenazas

Bien, volvamos a las Fuerzas Armadas. Quiero hacer varias recomendaciones. Una importante tiene que ver con los centros de formación superior. Una tarea importante consiste en saber que las amenazas que penden sobre los países ―el nuestro como los demás― están en transformación constante. Lo que hoy en día supone una amenaza militar no es necesariamente lo que suponía una amenaza militar hace veinte años. Existen amenazas nuevas que adoptan la forma de la amenaza militar, porque las amenazas evolucionan, y nuestras academias militares deben tener planes para hacer frente a las nuevas y cambiantes amenazas. Eso debe tenerse en cuenta en las investigaciones de las academias, que deben tener planes para hacer frente y, además, prever las nuevas amenazas. Hoy en día, por poner un ejemplo, existen amenazas relativas al ciberespacio que hace diez años no existían en esta forma, y es posible que dentro de diez años aparezcan otras amenazas de este tipo. Que aquellos de entre nosotros que piensan se pongan manos a la obra y, valiéndose de la inteligencia colectiva y las investigaciones de nuestras universidades, hagan previsiones al respecto. Esa debe ser una parte importante de la actividad de nuestros centros de estudios superiores, que deben tener cosas de enjundia que decir en este terreno.

2. Importancia de convertir las experiencias de la Sagrada Defensa en teorías para la enseñanza y la investigación

El siguiente punto es que nuestras Fuerzas Armadas adquirieron durante la Sagrada Defensa una experiencia valiosa, así como después de ella. Algunas de las tácticas militares y acciones que tuvieron lugar en el campo de batalla durante los ocho años de la Sagrada Defensa no tenían antecedentes a nivel mundial, y muchas de aquellas operaciones nuestras supusieron experiencias fuera de lo común. Comenzando por la Operación Samén ol-Aemmé o, por ejemplo, en las operaciones victoriosas Victoria Innegable, Beit ol-Moqaddás, Jaibar, Valfachr 8, Karbala 5 u otras similares, se llevaron a cabo hechos extraordinarios; y en las operaciones que no fueron victoriosas ni tuvieron éxito, como Karbala 4, Ramadán y similares, hubo también experiencias valiosas. Esas experiencias deben aprovecharse. Por supuesto, hoy en día es corriente el relato de esas experiencias en los centros de estudios superiores, que es algo que se lleva a cabo y está muy bien, pero no basta. Esas experiencias deben transformarse en teoría; que la experiencia se transforme en teoría de la defensa, se enseñe, se estudie y en torno a ella se lleven a cabo investigaciones, que esas experiencias se pongan al día y se aprovechen, Dios mediante, conforme a las necesidades actuales. Se trata de capitales valiosísimos que deben aprovecharse, desarrollarse y completarse.

3. Necesidad de prestar atención a la educación moral y el embellecimiento espiritual de los jóvenes

Otro tema es el de la educación moral. Por supuesto, según los informes que han presentado ustedes aquí, así como en otros que me han llegado antes de distintos sitios, en nuestros centros de estudios superiores se llevan a cabo labores positivas desde el punto de vista de las tendencias religiosas, de fe, de convicciones y de moral. Sin embargo, atrae más mi interés la cuestión de la formación moral, a la que nuestros centros deben dar más importancia. Debemos pulir las almas de nuestros queridos jóvenes. Estos jóvenes que están aquí son nuestros hijos más queridos. Son espíritus buenos y almas sanas de nuestra sociedad. Estos jóvenes se cuentan entre los mejores de nuestro pueblo y nuestra comunidad. En la medida en que podamos, debemos poner los medios para pulir sus almas. Su embellecimiento espiritual supone temor de Dios, sinceridad, valentía, humildad, lealtad a los compromisos y fidelidad a la palabra dada al sistema, al Islam y a la Revolución. Esas cosas constituyen embellecimiento espiritual y son de las más obligatorias. Por supuesto que no son cosas exclusivas de los jóvenes de las Fuerzas Armadas. Todas las fuerzas jóvenes del país y, por encima de todo, las fuerzas revolucionarias ―aquellos que se consideran y sitúan en la línea de la Revolución, la religiosidad y el temor de Dios, como de hecho es en realidad― deben prestar atención a esos compromisos. No debe suceder que uno de nuestros jóvenes, al asumir una responsabilidad, tenga los ojos puestos en un cargo elevado o en acumular bienes mundanos. El joven debe entregarse, como pasaba realmente durante la Sagrada Defensa. Aquellos que salieron y se expusieron a sacrificios en esta vía fue mediante la entrega y el espíritu de sacrificio como pudieron hacer avanzar las cosas, y después de aquel período ha sido también así en distintos campos. Esa búsqueda del éxito mundano hace que las cosas no salgan. Si hay personas que realizan su tarea, pero cuyo objetivo sean metas mundanas y obtener propiedades, cargos y posiciones mundanos, etc., las cosas no avanzarán. Es con esfuerzo y entrega como lo harán.

Necesidad de normas de obligado cumplimiento en la lucha contra el COVID-19

El último tema que quisiera abordar es una vez más el del coronavirus, sobre el que estamos obligados a hablar en todas nuestras intervenciones. En primer lugar, una vez más y por enésima vez, doy las gracias de corazón a las autoridades competentes en materia de sanidad y cuidados médicos, a los queridos enfermeros, a los queridos médicos y a quienes se ocupan de estos asuntos. Cuando uno observa esta tercera ola, que es realmente peligrosa, resulta muy doloroso ver las infecciones y fallecimientos. Hay que darles las gracias a los mencionados, porque realmente están trabajando y sacrificándose. Lo que quisiera decirles hoy es que las normas deben ser de carácter gubernamental y obligatorias. Por otra parte, que deben ser obligatorias lo he dicho ya hace tiempo a los honorables responsables políticos, al excelentísimo presidente de la República y a los demás. Hay casos en que algunas actividades deben cancelarse. Algunos viajes deben prohibirse. Como vieron ustedes con el viaje de Arbaín, cuando dijimos que no se fuera a la frontera, nuestra religiosa y piadosa gente lo aceptó y no fue. Eso es muy importante. En el caso de las ceremonias de duelo, el Centro Nacional de Lucha contra el Coronavirus fijó un reglamento y el pueblo fiel y piadoso, que es muy observante, respetó las normas de modo escrupuloso. Eso debe extenderse a los distintos terrenos, y se tiene que hacer de manera obligatoria. Algunos viajes deben realmente impedirse. A veces, algunos viajes hacen que la enfermedad se propague de modo desbocado y descontrolado, lo que es realmente lamentable. Por lo tanto, todos debemos tener cuidado, tanto de palabra como de obra, para poder librarnos, si Dios quiere, de esta enfermedad, y que la nación pueda, si Dios quiere, deshacerse de esta gran plaga que hay.

Los encomiendo a todos a Dios y ruego por todos ustedes. Espero que Dios el Altísimo quiera depararles crecientes éxitos a todos, a los responsables, a nuestros queridos jóvenes, a los estudiantes y a los graduados.

Con ustedes la paz, la misericordia de Dios y Sus bendiciones.

Notas

(1) En el comienzo de la ceremonia, presentaron sendos informes el general de división Mohammad Baqerí, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la República Islámica; el general de brigada Nomán Golamí, comandante de la Academia Imam Hoséin; el general de brigada segundo Alí Oyaqí, comandante de la Academia Imam Alí; y el general de brigada segundo Lotfalí Bajtiarí, comandante de la Academia de Ciencias Policiales Amín.