En el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso.

Alabado sea Dios, Señor de los mundos, y vayan bendiciones y la paz para nuestro maestro Muhammad y su familia pura, en especial para el Imam del Tiempo.

Vayan todos mis saludos al insigne pueblo de Irán, que se ha movilizado hoy de manera verdaderamente épica, así como a nuestro difunto ilustre imam, que puso los cimientos de este bendito edificio para todas las épocas por venir. Hoy, la asistencia popular ―hasta donde me ha llegado noticia y en parte he visto― ha sido verdaderamente épica y majestuosa en todo el país. La gente ha salido a la palestra con motivación plena. Esta inmensa movilización popular es un gran y dichoso logro. Su presencia en la arena política y popular para defender Al-Quds la defiende de manera efectiva. Esta defensa es real. Aquellas personas que están poniendo hoy su cuerpo y su vida misma al servicio de la defensa de Al-Quds y de la Mezquita Al-Aqsa, primera alquibla de los musulmanes, reciben aliento, energía y resistencia de esta movilización de ustedes. Esperamos en Dios que, con la ayuda divina, la acción y el gran combate palestinos se acerque a su desenlace definitivo, que será un desenlace dichoso.

Quiero hoy exponer a los queridos hermanos palestinos algunas cosas sobre las cuestiones de Al-Quds y de Palestina, para lo cual hablaré en árabe. Con nuestra propia gente he hablado al respecto en muchas ocasiones. Hoy me dirijo a los hermanos palestinos y a todo el mundo islámico, y en particular al mundo árabe.

En el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso

Alabado sea Dios, Señor de los mundos, y vayan las bendiciones y la paz para el maestro de la humanidad, el más noble sobre la tierra, nuestro maestro Muhammad al-Mustafa, Sello de los Profetas, así como para su familia pura, para sus compañeros selectos y para quien los siga en benevolencia hacia el Día de‌ la Recompensa.

¡Saludos a todos los hermanos y hermanas musulmanes del mundo entero! ¡Saludos a la juventud del mundo islámico! ¡Saludos a los valientes y entusiastas jóvenes palestinos y a todo el pueblo de Palestina!

Una vez más, el Día de Al-Quds está aquí ya. La Noble Al-Quds llama a todos los musulmanes del mundo. En realidad, mientras el usurpador y criminal régimen sionista domine Al-Quds, todos los días del año deben considerarse Día de Al-Quds. La Noble Al-Quds es el corazón de Palestina, y todo el país usurpado, desde el mar hasta el río, es la continuación de Al-Quds. La nación palestina muestra, cada día más que el anterior, con qué valentía se mantiene y se mantendrá firme ante el opresor. Con las operaciones y sacrificios que realizan, los jóvenes se han convertido en el escudo protector de Palestina y anuncian un futuro que será diferente.

El Día de Al-Quds de este año transcurre en momentos en que todo da señales de una nueva ecuación en el hoy y el mañana de Palestina. Hoy, una «voluntad invencible» ha reemplazado al «ejército invencible» sionista en Palestina y en toda la región del oeste de Asia. Hoy, aquel ejército criminal no tiene más remedio que transformar en defensiva su formación ofensiva. Hoy, en el escenario político, el principal defensor del régimen usurpador ―es decir, Estados Unidos― se enfrenta él mismo a sucesivos fracasos: fracaso en la guerra de Afganistán, fracaso en la política de presión máxima sobre el Irán islámico, fracaso frente a las potencias de Asia, fracaso en el control de la economía mundial, fracaso en su propia administración interior… y ahí está el fenómeno de la profunda brecha abierta dentro de la estructura de gobierno estadounidense.

El régimen usurpador, tanto en el terreno político como en el militar, se debate en una maraña de problemas. El carnicero criminal (1) que estaba antes a la cabeza de él se fue al basurero a resultas de la épica operación Espada de Al-Quds (2), y sus actuales sucesores están hoy a la espera de que en cualquier momento les caiga el cortante filo de una nueva hazaña.

El dinamismo de Yenín (3) tiene loco al régimen sionista, veinte años después de que, en respuesta a la muerte de unos cuantos sionistas en Naharia, el régimen usurpador matara a doscientas personas (4) en el campo de la ciudad a fin de acabar con la cuestión de Yenín de una vez por todas.

Las encuestas dicen que cerca del setenta por ciento de los palestinos de los territorios de 1948 (5) y 1967 (6) y de los campos del exterior animan a los dirigentes palestinos a atacar militarmente al régimen usurpador. Ese es un fenómeno importante, puesto que implica la total disposición de los palestinos a enfrentarse al régimen usurpador y deja las manos libres a las organizaciones de combate para que, en el momento que consideren necesario, pasen a la acción.

Las acciones de Yihad del pueblo de Palestina en las dos partes, norte y sur, de los territorios del 1948, y al mismo tiempo, la organización de grandes manifestaciones en Jordania y en Al-Quds oriental, la vigorosa defensa de la Mezquita Al-Aqsa por parte de la juventud palestina y las maniobras militares en Gaza han mostrado que toda Palestina se ha convertido en escenario de resistencia. Actualmente, el pueblo de Palestina ha alcanzado la unanimidad respecto a la continuidad del Yihad.

Estos acontecimientos, así como lo sucedido durante los últimos años en Palestina, invalidan todos los planes de componenda con el enemigo sionista, ya que ningún plan sobre Palestina es aplicable ni en ausencia de sus dueños, es decir, los palestinos, ni en contra de lo que estos piensan. Eso quiere decir que todos los acuerdos hechos hasta ahora, como los de Oslo (7), el plan árabe de los dos Estados (8), el Acuerdo del Siglo (9) o la humillante normalización reciente (10), han sido anulados.

El régimen sionista, eso sí, pese a haber quedado sin aliento, sigue perpetrando sus crímenes, cargando con sus armas contra vidas de inocentes. Matan a mujeres, a niños, a viejos y a jóvenes desarmados, torturan a prisioneros, derriban las casas y destruyen los cultivos y las haciendas. Y los mentirosos que presumen de derechos humanos en Europa y Estados Unidos, que han armado tanto escándalo por la cuestión de Ucrania, aprueban todos esos crímenes en Palestina con su silencio, y no solo no defienden al oprimido, sino que incluso ayudan al lobo sanguinario.

Ahí hay una gran lección. En los asuntos del mundo islámico y, por encima de todo, en la cuestión de Palestina ni se puede ni se debe apoyar uno en esas potencias racistas enemigas. Es tan solo mediante la fuerza de la resistencia procedente de la enseñanza coránica y de los preceptos del preciado Islam como podrán resolverse los problemas del mundo islámico, empezando por la cuestión de Palestina.

La formación de la Resistencia en la región del oeste de Asia ha sido el fenómeno que más bendiciones ha traído durante las últimas décadas. Fue gracias al ser de la Resistencia que las partes ocupadas del Líbano se limpiaron la mancha de la presencia de los sionistas (11), que Irak se sacó a Estados Unidos de las narices, que Irak se salvó de la malignidad de Daesh y que se ayudó a los defensores sirios frente a los planes de Estados Unidos. La existencia de la Resistencia combate el terrorismo internacional. Socorre al resistente pueblo de Yemen en la guerra que se les ha impuesto, pega zarpazos a la entidad de los usurpadores sionistas en Palestina, a los que con la ayuda de Dios pondrá de rodillas, y con su combativo esfuerzo hará que la cuestión de Al-Quds y de Palestina tenga día tras día una relevancia mayor para la opinión pública mundial.

Ustedes, pueblo de Palestina; ustedes, jóvenes sacrificados de Cisjordania y de las tierras de 1948; ustedes, combatientes del campo de Yenín; ustedes, habitantes de los campos palestinos en el exterior, son una parte importante, sensible y propulsora del ser de la Resistencia. Sepan que, «en verdad, Dios defiende a quienes tienen fe» , que «si sois pacientes, eso es mejor para quien sea paciente» , que «si sois pacientes y temerosos de Dios, eso sí que, en verdad, es dar muestra de firmeza en los asuntos» y «¡Paz sobre vosotros por haber sido pacientes! ¡Que excelente es la última morada!» .

La República Islámica de Irán defiende y apoya al Frente de la Resistencia, defiende y apoya a la Resistencia de Palestina. Eso hemos dicho siempre, así hemos actuado y en eso hemos perseverado. Condenamos el acto traicionero de la «normalización». Condenamos la política de aceptación de la normalización (12).

Que algunos gobiernos árabes hayan dicho a Estados Unidos que se apresure en resolver la cuestión de Palestina ― si por ello entienden que elimine todo obstáculo a la consolidación del régimen usurpador antes de salir de la región― significa que, primero, han cometido traición y causado una deshonra al mundo árabe; y segundo, que han sido ingenuos, ¡porque un ciego no puede hacer de lazarillo a otro ciego!

Para terminar, saludo las almas de los mártires palestinos, manifiesto mi respeto a sus sufridos familiares, expreso mis buenos deseos a los presos palestinos que resisten con voluntad firme, transmito mi afecto a los grupos resistentes palestinos, que han asumido buena parte de esta responsabilidad, y llamo al mundo islámico, en especial a los jóvenes, a estar presentes en este campo de dignidad y nobleza.

Y nuestra última oración es por que la alabanza sea para Dios, Señor de los Mundos.

Notas

(1) Benjamín Netanyahu.

(2) La operación Espada de Al-Quds o Batalla de los Once Días comenzó tras impedir los militares sionistas en el mes de Ramadán del año pasado el recogimiento y la oración de los fieles en la Mezquita Al-Aqsa. En aquella guerra, alcanzaron el martirio en la Franja de Gaza doscientas cuarenta y ocho personas. Junto a esto, las fuerzas de la Resistencia lograron transformar la ecuación de la batalla en el sentido de sus objetivos disparando cuatro mil misiles y cohetes. Como resultado, se infligieron a los sionistas daños con pocos precedentes. En el combate, los grupos palestinos consiguieron dejar fuera de funcionamiento la Cúpula de Hierro, sistema que fracasó por completo bajo el dominio de los proyectiles de la Resistencia.

(3) Hacia mediados de abril de este año, tres palestinos alcanzaron el martirio por balas de las fuerzas del régimen sionista en Belén y Al-Jalil. En consecuencia, las mezquitas del campo de Yenín entraron en alerta y anunciaron una movilización general para hacer frente a los ataques del ejército del régimen sionista. Los ocupantes, dado que siempre contemplan la región como un polvorín susceptible de estallar contra Israel en cualquier instante, han intentado judaizar esa ciudad y el resto de zonas de Cisjordania que controla la Autoridad Nacional Palestina.

(4) El día 29 de marzo de 2002 d. C. (14 de muharram de 1423 h. l., 9 de farvardín de 1381 h. s.), el sanguinario ejército de ocupación del régimen sionista lanzó un vasto ataque contra el campo de Yenín, en Cisjordania. Tras dos semanas de asedio al campo y el inicio de una intensa guerra entre las fuerzas de la Resistencia palestina y el régimen sionista, penetraron con sus tanques las tropas de ocupación bajo la jefatura de Shaul Mofaz. Tomaron el campo con un ataque a gran escala una vez que la Resistencia había agotado su munición de guerra. Los sionistas mataron a gran número de inocentes, incluidos niños, personas de escasa edad, mujeres y ancianos que no habían cometido pecado alguno, e hirieron y dejaron sin hogar a varios millares de personas.

(5) En el año 1948 d. C., se fundó con el apoyo y el patrocinio de Inglaterra y Estados Unidos el artificial y falso país de Israel en el territorio de Palestina. El ataque de los sionistas al pueblo de Palestina resultó en el desarraigo de cientos de miles de palestinos de la cuna de sus ancestros. En el año 1948, Cisjordania, Al-Quds y la Franja de Gaza permanecieron en manos de los palestinos, al margen de la ocupación de los sionistas, si bien Cisjordania y Al-Quds quedaron sujetas a Jordania, y la Franja de Gaza a Egipto.

(6) La guerra del año 1967 d. C. fue uno de los más importantes enfrentamientos habidos entre los árabes e Israel. Aquella guerra, conocida por la historia como «Guerra de los Seis Días» o «Guerra de Junio», confrontó entre el 5 y el 10 de junio de 1967 a Israel con Egipto, Siria y Jordania. En un golpe de mano, los sionistas atacaron los aeropuertos y zonas estratégicas de los tres países árabes y, con una acción coordinada entre fuerzas aéreas y fuerzas blindadas motorizadas, ocuparon en seis días el desierto del Sinaí, Cisjordania (la ribera occidental del río Jordán), la Franja de Gaza, los Altos del Golán y la ciudad de Quneitra, y dominaron Jerusalén en su totalidad. Al final de la Guerra de los Seis Días, la superficie de las tierras tomadas por Israel se había multiplicado por tres.

(7) En 1987 d. C., el pueblo de Palestina se alzó unido contra el sionismo en Cisjordania y la Franja de Gaza, y los combatientes del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (Hamás) participaron de modo activo en la Intifada, infligiendo a los sionistas bajas numerosas. Eso hizo que en 1991 d. C. Estados Unidos organizara una conferencia en Madrid con el objetivo de imponer la paz en la región. El resultado de la conferencia fue el concierto de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) con los sionistas y la firma de los Acuerdos de Oslo (1993 d. C.).

(8) Una de las soluciones propuestas para Palestina, que plantearon ciertos gobiernos árabes, era el establecimiento en los territorios ocupados de dos países separados, Israel y Palestina, y el reconocimiento oficial de ambos Estados por la sociedad mundial. Ese plan conferiría estatus oficial a la ocupación de Palestina por los usurpadores sionistas, sin estipular ningún derecho al retorno de los refugiados palestinos.

(9) El plan del gobierno de Trump para Palestina, conocido como «Acuerdo del Siglo», consiste, dicho sencillamente, en la venta de Palestina a los sionistas a cambio del pago de una cantidad de dinero a los habitantes originales de Palestina.

(10) Hasta la presidencia de Donald Trump, existía entre los presidentes de Estados Unidos la convicción de que la resolución del conflicto entre Palestina y el régimen sionista tenía precedencia sobre la del conflicto entre el régimen sionista y los países árabes. Trump cambió por completo esa convicción. Apoyando de manera unilateral al régimen sionista y amenazando a los países árabes, empujó a cuatro de ellos ―Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Sudán y Marruecos― hacia la normalización de relaciones con el régimen sionista.

(11) El 25 de mayo del año 2000, el régimen de ocupación sionista se vio obligado a retirarse de modo humillante de las zonas del sur del Líbano después de veintidós años de ocupación. Esa retirada se debió a los intensos ataques del Eje de la Resistencia islámica en Líbano y Hezbolá. Cierto es que la zona de las granjas de Shebaa, consistente en tres partes ―palestina, siria y libanesa― siguió ocupada por Tel Aviv.

(12) La excitación de la codicia de ciertos países árabes mediante dinero y la promesa del apoyo de Estados Unidos e Israel a cambio de normalizar las relaciones con el usurpador régimen sionista.