«En ese poder blando, hay dos criterios esenciales que deben tenerse en cuenta. Uno es la capacidad para provocar y crear movimiento; y el otro, la corrección y minuciosidad al apuntar al objetivo. La determinación del objetivo debe ser precisa. Miren, una de las cosas a las que hemos dado importancia en nuestros misiles, teniendo éxito en ello y consiguiéndola, es la minuciosidad al apuntar: apuntan a un lugar a dos mil kilómetros de distancia e impactan justo en ese lugar; no diez metros más allá o más acá. En la tarea que quieran ustedes llevar a cabo, deben apuntar así. Tengan en mente esos dos criterios. El primero: vean la capacidad que tiene lo que ustedes exponen para estimular, cuánto puede conmover el corazón, en qué medida puede provocar movimiento; y luego, qué tan preciso es. La precisión y meticulosidad al actuar son muy importantes» (03/01/2024