«La Resistencia de Gaza asombró al mundo. Honró al Islam. En Gaza, el Islam se ha interpuesto frente a toda maldad, toda iniquidad. No hay ninguna persona noble de espíritu que no salude esa resistencia y maldiga a su despiadado y sanguinario enemigo. La Tormenta de Al-Aqsa y todo un año de resistencia en Gaza y Líbano ha llevado al régimen usurpador hasta el punto de que su principal afán es el mantenimiento de su propia existencia—es decir, el mismo afán que tenía el régimen en los primeros años tras su aciago nacimiento—. Lo que esto significa es que la Yihad de los hombres en armas de Palestina y Líbano ha logrado hacer que el régimen sionista retroceda setenta años» (04/10/2024).