«El mártir Soleimaní instruyó en Siria a un grupo de varios miles de jóvenes de allá, los armó, los organizó, los preparó y ellos resistieron. Más adelante, eso sí, lamentablemente algunos de los responsables militares de ese país formularon objeciones, crearon problemas y, desafortunadamente, se privaron de algo que los beneficiaba a ellos mismos» (