«El orgulloso Hezbolá sufre la pérdida de una personalidad de la envergadura de Seyed Hasan Nasralá. Eso no es cosa de broma. ¿Cuántos grandes seres humanos tenemos en el mundo de la estatura de ese gran mártir Seyed Hasan Nasralá, que Dios Altísimo le conceda Su favor? Pues a una figura semejante perdió Hezbolá. Amigos y enemigos se pensaron que Hezbolá estaba acabado. Y Hezbolá mostró que no solo no estaba acabado, sino que en ocasiones hasta había crecido su motivación y pudo mantenerse firme frente al régimen sionista» (28/01/2025).