«En la guerra de los Doce Días, el pueblo de Irán derrotó tanto a Estados Unidos como a los sionistas; sin duda alguna. Vinieron, cometieron fechorías, recibieron una paliza y se volvieron con las manos vacías: una derrota con todas las letras. Sí, cometieron fechorías, pero se volvieron con las manos vacías; en otras palabras, no alcanzaron ninguno de sus objetivos. Según se dice, el régimen sionista había hecho planes y preparativos durante veinte años para esa guerra (...). Veinte años de planificación para que hubiera una guerra en Irán e instigar a la gente a unirse a ellos para luchar contra el sistema (...). Pues regresaron con las manos vacías; las cosas salieron al revés y fracasaron» (27/11/2025)