«En la guerra de los Doce Días, (...) nosotros sufrimos daños, perdimos vidas preciosas, no cabe duda de ello; pero claro, esa es la naturaleza de la guerra. Dice esa sublime aleya del Corán: «Matan o los matan» (Sagrado Corán, 9:111). Está en la misma naturaleza de la guerra, pero la República Islámica demostró ser un centro de voluntad y de poder; es capaz de tomar decisiones, es capaz de resistir con fuerza, sin temor al bullicio de fulano o mengano. Los daños materiales infligidos al enemigo fueron mucho mayores que los sufridos por nuestro país» (27/11/2025).