«La potencia arrogante que es Estados Unidos se ha debilitado y se sigue debilitando aún más (…). Esto no es un eslogan, es una realidad. Es algo que dicen ellos mismos. Ellos mismos dicen que los indicadores del poderío de Estados Unidos en el mundo están en baja. ¿Cómo cuál? Como la economía. Uno de los indicadores más importantes del poderío de Estados Unidos era su potente economía. Dicen que está decayendo. Otro aspecto es la posibilidad de injerencia en los gobiernos. Estados Unidos interfería en distintos gobiernos. Hoy, eso está declinando (…). Uno de los indicadores del poderío en Estados Unidos era la capacidad de cambiar gobiernos y países (…). ¿Puede hoy Estados Unidos hacer eso? ¡De ninguna manera! No ya con Irán, con ningún otro país puede hacerlo. Hoy, Estados Unidos se ve obligado, para golpear a los gobiernos a los que quiere dañar, a engendrar una guerra híbrida, que es algo que le resulta muy oneroso, y al final no obtiene resultado. Hoy en día, a pesar del progreso extraordinario de los instrumentos de inteligencia y seguridad, con los que además Estados Unidos cuenta más que otros lugares, ¿saben ustedes de algún país donde Estados Unidos haya podido en los últimos diez años, con esas mismas guerras híbridas, derrocar un gobierno y poner otro en su lugar? Conspiraron en Siria durante diez años y no pudieron hacer nada. Se instalaron en Afganistán veinte años, llevaron allá todo su instrumental militar y ya vieron ustedes ¡con qué humillación salieron de ese país! Cuando decimos que Estados Unidos se ha debilitado, nos referimos a esas cosas» (11/09/2023).