»Hay veces en que un país ataca a otro —una unión de dos o de tres personas, de dos Estados o de dos potencias atacan un lugar—, pero otra cosa distinta es que el mundo entero ataque a un país. Lo que pasaba era eso, y no estoy exagerando. Cuando digo “el mundo entero”, no me refiero a tal país remoto y sin influencia sobre los asuntos del planeta. Todas las potencias significativas del mundo de aquel momento formaron un bando y participaron juntas en aquel ataque a nosotros, a la República Islámica y a la Revolución Islámica (…). Se decía y era vox populi que el instigador principal del ataque a Irán eran los norteamericanos. Luego, a lo largo de la guerra, la ayuda más importante, que es la ayuda de la inteligencia, la prestaban los norteamericanos (…). Quien disponía de mapas aéreos con facilidad eran los norteamericanos. Elaboraban planos de la ubicación y disposición de nuestras fuerzas sin cesar y se los daban a ellos uno detrás de otro. Es completamente seguro que los estadounidenses prestaban esa ayuda (…). Los franceses suministraban a Irak el equipamiento aéreo más avanzado: cazas Mirage y Super-Étendard, misiles Exocet… Era el material más avanzado del mundo en ese momento, lo que suministraron a Saddam. Los alemanes ayudaron a Saddam y le proporcionaron los medios para producir las armas químicas que tantas calamidades causaron en Irán e incluso en el propio Irak; en Halabja y sitios así (…). El Bloque Oriental, la extinta Unión Soviética y algunos países que había en Europa del Este le proporcionaron (a Saddam) todo cuanto pedía en materia de medios terrestres y aéreos. Le dieron cuanto necesitaba. Como los misiles eran caros, resolvieron darle artillería capaz de alcanzar Teherán y se la dieron. Dicho de otro modo, prepararon la artillería de tal manera que fuera capaz de atacar Teherán sin que resultara demasiado costoso y crease problemas. Hicieron todo lo que pudieron para él (…). Los árabes de nuestra propia región, los países árabes, le dieron (a Saddam) sumas de dinero incalculables. Todas esas cosas que ellos compraron e importaron de los europeos le fueron suministradas con el dinero de nuestros amigos árabes. Le dieron tanto dinero como vías de transporte (…). Esos eran los agresores. Y nosotros, ¿qué? Nosotros no teníamos quien nos ayudara. Ni siquiera se conseguían los medios y armas que estábamos en disposición de pagar y comprar, sino de manera excepcional (…).Pues, aun así, en semejante batalla, en semejante enfrentamiento fue capaz el pueblo de Irán de alzarse al podio de la victoria y mostrarse majestuosamente ante el mundo. Eso es grandeza» (20/09/2023).