En un enérgico discurso pronunciado en un encuentro con familias de militares de alto rango en el natalicio del imam Alí (la paz sea con él), el ayatolá Jameneí denunció este sábado la existencia de una operación de guerra blanda y desestabilización con componente económico contra Irán y advirtió de que este no solo «no cejará», sino que «pondrá al enemigo de rodillas».
«Lo importante, cuando uno nota que el enemigo exige imponer algo con arrogancia al gobierno y a la nación, es mantenerse firme frente a él con todas las fuerzas. Nosotros no cejaremos ante el enemigo y, con el apoyo de Dios, lo pondremos de rodillas», dijo el Líder de la Revolución Islámica en el encuentro, celebrado en la husainiya Imam Jomeiní de la capital iraní con las familias del general mártir Hach Qasem Soleimaní, de sus compañeros mártires y de los Mártires del Poder (título dado a los mártires de la Guerra de los Doce Días de junio de 2025).
Justificación de la protesta por la situación económica y peligro de la infiltración hostil entre los manifestantes
En su intervención, el ayatolá Jameneí reconoció como «justa» la protesta de algunos comerciantes iraníes por la devaluación «descontrolada» de la moneda, pero señaló que dicha situación no es natural, sino que «es obra del enemigo», y advirtió de la infiltración entre los manifestantes de «personas agitadas a sueldo del enemigo» que buscan convertir el descontento en disturbios contra la República Islámica.
«Al alborotador hay que ponerlo en su lugar», sentenció, trazando una clara línea roja entre el diálogo con quien protesta —recalcando que es deber de los responsables políticos del país entablar ese diálogo, además de poner freno a la inestabilidad cambiaria— y la necesaria represión de los agentes del enemigo.
La protesta «es pertinente, pero no es lo mismo protestar que causar disturbios», insistió, y procedió a advertir del peligro de la guerra blanda, consistente en «hacer, mediante el engaño, la mentira, la calumnia, tentaciones y argumentos falaces, que la gente dude del camino por el que va; en crear incertidumbre en las personas». «Esa guerra se libra hoy», remachó.
Abundando en la naturaleza de la guerra blanda, el Líder de la Revolución Islámica explicó que el objetivo en ella es «desmotivar a la gente; a la gente que está en el campo de batalla y preparada para esforzarse, preparada para trabajar, hacer que se desmotiven, que desesperen, que se desalienten, que caigan en la duda».
Engaños de Estados Unidos en su guerra blanda contra Irán
Frente a la República Islámica de Irán en esa guerra, el Líder de la Revolución Islámica denunció el papel de Estados Unidos, y en particular de su actual presidente, a quien calificó de «charlatán» que «va y se pone a hablar sobre el pueblo iraní, a soltar algunas calumnias, a hacer algunas promesas —promesas falsas, engaños—». Hoy, apuntó, «ha quedado expuesta ante el mundo la deshonra de Estados Unidos».
En particular, el ayatolá Jameneí advirtió sobre la carencia de fiabilidad del gobierno estadounidense, del que recordó que entre abril y junio pasados, a la vez que mantenía negociaciones indirectas con las autoridades de la República Islámica, «entre bambalinas estaba ocupado preparando planes de guerra».
Esa duplicidad, argumentó, demuestra el error de quienes dentro de Irán abogaban por el diálogo con Washington como solución a los problemas del país, quienes «ya vieron lo que pasó» en las últimas negociaciones sostenidas con el Gobierno de Estados Unidos.