«El verdadero combustible de los misiles que devastaron la base de EEUU fue el grito de venganza del pueblo iraní por el mártir Soleimaní»

En un memorable y majestuoso rezo colectivo de viernes realizado en Teherán, el ayatolá Jameneí, Líder Supremo de la Revolución Islámica, se refirió esta semana a la «prodigiosa presencia del sabio pueblo iraní» en los funerales del general Soleimaní y sus camaradas y al ataque del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) a la base estadounidense de Ain al-Asad como sendos «Días de Dios aleccionadores y determinantes», celebró que la nación persa revelara así su «perseverancia frente a los demonios» y advirtió de que el único modo de seguir por el mismo camino es fortalecer a Irán «en todos los campos».

El 30 de diciembre de 2019, el ayatolá Jameneí abordó la explicación de un hadiz en el que Aisha, la esposa del Profeta, habla de la dignidad de la eminente Fátima al-Zahra (con ella la paz).
«Miren ustedes en qué situación está hoy el mundo, en las garras sangrientas de la Arrogancia mundial. Lo de hoy en día es la misma historia del colonialismo, solo que con nuevos métodos.»
“En realidad, la familia la crea y la administra la mujer; sépanlo. El elemento fundamental de la familia es la mujer, no el hombre. Sin un hombre, puede haber una familia. Si, pongamos por caso, en una familia el hombre de la casa está ausente o fallece, la mujer de la familia, si es inteligente, prudente y sabe administrar la casa, mantiene la familia. Pero, si a una familia le quitan la mujer, el hombre no puede mantenerla. Por lo tanto, la familia la preserva la mujer.”
En uno de sus últimos discursos, el Líder de la Revolución recordó cómo gente de la ciudad de Qom preparó, con una acción surgida de su fe y su celo religioso, las condiciones en que se desarrolló una revolución que sacudió al mundo y cambió el sentido de la historia de Irán, de Asia Occidental y acaso del mundo.